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Arquitectura del Palacio Real de Turin.
El Palacio Real de Turín se caracteriza por tener un estilo ecléctico que
conjuga el arte barroco, rococó y neoclásico; como consecuencia de las
influencias impregnadas en la obra a través de los distintos arquitectos que
colaboraron para que el
proyecto fuera una
realidad. Y en este sentido, hacemos énfasis en dos zonas de gran importancia:

Armería Real, la cual acoge una extensa colección de
armas del siglo XVI y XVII, armaduras, armas blancas y armas de fuego. Dicha
armería fue hecha pública en el año 1837, aunque el proyecto inició en el año
1833. Por otro lado, es notable la colección de banderas de varios ejércitos, y
la sección de armas y armaduras orientales. En última instancia, se destaca la
Rotonda, la Galería Beaumont –finamente ornamentada con frescos- y los
Scalone de Benedetto Alfieri.
En el ámbito de los Exteriores encontramos:
• La Capilla del Santo Sudario, la cual cuenta con una cúpula espiral.
• La Plaza del Castillo, diseñada por Vittozzi; y en la cual
se encuentra la Iglesia de San Lorenzo.
• Los Jardines del Parque Real, los cuales tienen como
influencia primaria las residencias reales de Europa, bajo la tutela del
reconocido arquitecto André Le Nôtre, quien conjuga lo mejor de los jardines
reales, impregnando elegancia a través de los juegos de agua y la perspectivas
florales. Por otro parte, estos jardines han sido ampliados con el paso del
tiempo, sin embargo, por un lapso de tiempo extenso estuvieron descuidados. Y no
es hasta el año 1805 cuando esta situación mejora, cuando los jardines fueron
designados como Parque Imperial. Finalmente, con este nuevo empuje que tuvo el
Parque Imperial, las estatuas tuvieron que ser restauradas, entre otros
elementos no menos importantes. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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