|
Calles
y artes. Los sábados en la noche había "espectáculo de calle",
palabras soeces, gritos, peleas y hasta sangre, eso era en mi barrio, muy cerca
de "Los colerientos". Ahí fueron enterradas las personas cuando la epidemia del
cólera, hace muchos años atrás. Yo estaba pequeño, de uno 12 años, pero yo
quería ver, oír, leer y sentir otra cosa. De repente y, sin casi darme cuenta,
yo ya estaba sentado en la parte de atrás del Teatro Juárez, dibujando las
bailarinas del ballet de Taormina Guevara y tratando de acercarme a otra música
diferente a la que se escuchaba en los botiquines y burdeles de mi barrio. Quise
aprender a tocar violín, pero me decido por la pintura, que comparto con la
fabricación de sorpresas para niños, las carreras de bicicleta, trabajé de
buhonero, decorador de bares; de portero de la escuela de arte y más tarde
profesor de paisaje. Un amigo italiano que yo visitaba llamado Chiafre y su
esposa Aura, tenían una gran biblioteca; ojeando los libros encontré uno llamado
"Realidad natural y realidad abstracta" de Piet Mondrian. Ahí, en ese libro hay
una conversación entre un pintor naturalista, un pintor abstracto y un
aficionado a la pintura, en él se enfoca los diferentes puntos de vista que
tienen los tres con relación al paisaje. Disfruté el libro hojeándolo y
leyéndolo. Leí el libro de"Las cartas de Vicent Van Gogh a su hermano Theo. En
ese tiempo, década de los 60, estaba en cartelera la película " Sed de vivir" es
la vida de Van Gogh y de Paúl Gauguin, interpretada por Antony Quinn y Kirk
Douglas.
Ya escucho a Beethoven, Bach, Mozart. Y de pronto estoy en Nueva York, (1964) en
el Museo de Arte Moderno. Estoy sorprendido, ya no son las imágenes de un libro
que yo veía en mi taller de Barquisimeto. Estoy frente a Guernica,(1937) estoy
frente a un icono del arte moderno, frente a una obra de un gran mensaje,
representa el bombardeo por los alemanes sobre la ciudad Vasca, Guernica. Es un
cuadro contra la injusticia y la guerra. Ahí estaba esa obra de casi 8metros x
4metros, trabajada con blancos, grises y negros, y muchos dibujos previos a la
misma. Quedé regocijado al estar frente a ella. Vi, también, de Picasso las
obras: "La mona con su pequeño," qué interesante es cuando comenzamos a detallar
la obra y vemos que su cabeza está realizada con dos carritos de juguete, lo
mismo que está expuesta, "Las señoritas de aviñon"(1907), obra clave en el arte
moderno, es el comienzo del cubismo, es la lección de Paúl Cezanne y de la
influencia del arte africano. Ahora es Paris, la atmósfera de los impresionistas
me impregna mi pupila, la obra "Impresión: sol naciente"(1872) de Monet me
captura, lo mismo que "Los nenúfares,"como igualmente las obras de Cezanne, Van
Gogh y otros artistas impresionistas y postimpresionistas. Disfruto sus obras,
ya que durante años he visto las imágenes en los libros. La exposición "Luz y
Movimiento" (1967)me sorprende por los planteamientos y donde El cinétismo y la
geometría son el resultado de muchos años de búsquedas.
Pasan los meses, ahora, estoy en Florencia y camino por sus calles, y al cruzar
una esquina de repente veo la Catedral de Santa Maria de Fiore; me sentí
pequeñísimo al ver algo tan majestuoso, en la ciudad de los Médicis, quienes
habían sido comerciantes y banqueros. Y donde tantos artistas, con el apoyo de
Lorenzo de Médicis, vivieron y desarrollaron sus obras... Leonardo, Miguel
Ángel, Botticelli, Rafael y, esa famosa cúpula realizada por Brunelleschi. Quedé
otra vez, ¡boquiabierto!, y así fue lo mismo en Roma frente El Moisés de Miguel
Ángel, en Roma y El David en Florencia, o en La Capilla Sixtina. Cada día estoy
más lejos de esos sábados en mi barrio. Estoy disfrutando El Renacimiento, estoy
viviendo los siglos XIV al XVI. Han pasado los años, ahora con lagrimas en los
ojos de la emoción, y ya casi cayendo en el Síndrome de Jerusalén, (sentirse o
creerse un personaje bíblico) estoy viendo partes de " Los manuscritos del mar
Muerto" me siento como el pastor que por allá por en el año 1947, perdió una
oveja, y al tratar de buscarla en una cueva encontró unas ánforas y dentro de
ellas unos pedazos de cueros, él pensó: "Me haré unas sandalias con ellos", pero
cuando el zapatero limpió los cueros vio que aparecían letras, posiblemente del
alfabeto arameo o hebreo y que gran sorpresa al descubrir los científicos y los
arqueólogos, que eran textos de La Biblia que habían sido escondidos por los
Esenios, en la época de la invasión Romana en Palestina. Me sentía conmovido,
quería como leer lo que estaba escrito, me paseaba de un lado a otro observando
todo y extasiado por lo que estaba viendo; salí de la exposición y me fui a
pasear por los Campos Elíseos, diciéndome, que lejos estaba en el tiempo de mis
calles de mi barrio. Tiempo después fui a oír al maestro Alirio Díaz que se
presentaba en el Teatro Chatelet de Paris, oí otra música, la buena música, lo
sublime y lo sagrado, ahí escuché a Tárrega, y si mi memoria no me falla
"Recuerdos de la Alhambra", los valses venezolanos, me sentí orgulloso de ver y
escuchar al maestro Alirio Díaz. Yo siempre en mi taller trabajaba escuchando
sus interpretaciones, me hacían sentirme que yo había descubierto otro tipo de
música. Esa noche me sentí contento de ser venezolano y sobre todo que era de mi
querido Estado Lara, y al salir del concierto, entré a un café a tomarme un
chocolate. Qué lejos estaba de esos gritos y de esas trifulcas en las calles de
mi barrio, de esos ruidos sabatinos. Hoy estoy contento de haberme acercado al
arte, a lo bello, a lo sagrado, a lo sublime, a lo humano. Después de tantos
años, mis sábados son diferentes...
Autor original del artículo: Esteban Castillo
Otros artículos del mismo autor:
http://www.arqhys.com/articulos/cruzdiez-carlos.html
Email de contacto:
estebancastil26@hotmail.com
Pais: Venezuela
|