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LA ARQUITECTURA DEL BARRIO. Una cronica urbana.
Las más importantes lecciones de arquitectura son aquellas en que por medio
de la observación y el análisis descubrimos cosas que a los ojos de los demás
son indiferentes, estas situaciones se dan en la calle, en el barrio o en
cualquier lugar donde se haga presente el componente humano. En días pasados me
vi obligado a visitar el Destacamento Policial del populoso barrio San Carlos
de esta ciudad, no se cual era su ubicación exacta por lo que recurrí al
sistema de símbolos que todos almacenamos en nuestra memoria, Salí a buscar un
edificio verde y hostil, característica general de nuestros recintos
policiales. Para sorpresa me encontraba frente al recinto y no lo identificaba
hasta que leí en el antepecho con letras doradas DESTACAMENTO POLICIAL, este
edificio sin ningún aparente valor estético desmorono rápidamente mis
prejuicios y me dejo asombrado, este destacamento pintado de blanco y con un
jardín frontal de flores mantequillas y otras plantas se inserta en el tejido
del barrio de una manera muy singular, tratándose de la función que en el se
desarrolla. Una vez adentro me recibió la típica cara adusta del oficial del
día y para mi nueva sorpresa, el rostro sonriente de quien me esperaba, este
local le daba seguridad al usuario voluntario como al involuntario, aun con los
precarios muebles y las paredes sucias, el cambio de color del tradicional
verde oscuro policial al color blanco basto para generar sensaciones totalmente
distintas a las que estamos acostumbrados a recibir de estos edificios aunque
sea pasándole por el frente o mirándolos a distancia.
Estuve sentado allí por espacio de media hora, pude observar con la naturalidad
que los habitantes de San Carlos visitan el lugar, entran, salen, se sientan,
preguntan y comentan, el color blanco rompe con el hermetismo y la hostilidad,
se hace agradable y neutro, el recinto se percibe mucho mas amplio, iluminado y
agradable de lo habitual, las flores que adornan su fachada humanizan el
sentido de la función desarrollada, también influye en el animo de los
usuarios, Salí de allí como si hubiese estado sentado en la casa de un amigo,
sin ese cansancio mental que dejan estos sucesos. Las calles están llenas de
lecciones que no se ven en las aulas universitarias, la capacidad de critica es
una cualidad que nos ayuda a ser mejores transformadores del espacio físico. Si
personas sin conocimientos de la sicología del color lograron transformar el
entorno con su edificio blanco, solo guiados por su instinto natural de” blanco
es luz y la luz es buena” nosotros podemos hacer grandes cosas con un poco mas
de sentido humano, recorriendo las ciudades y los barrios nos damos cuenta de
los miles de arquitectos anónimos que le dan a solución a sus necesidades de
manera versátil sin necesidad de leerse a Aldo Rossi o a Venturi o tener
teorías ultramodernas que poco o nada aportan a estas sociedades llenas de
necesidades elementales, nuestros barrios latinoamericanos son la mejor fuente
para tratar de comprender a ese sector de la sociedad que a falta de recursos,
resuelve ella misma sus necesidades de hábitat. En el caso dominicano, la
historia de la arquitectura vernácula e informal es mucho mas rica y dinámica
que la académica, son numerosos los aportes que ha brindado la sabiduría
popular a la arquitectura de los países del trópico, muchos mas que los
movimientos vanguardistas o las revistas especializadas. Autor: Geraldo
Antonio Fernandez Liranzo
Universidad Autónoma de Santo Domingo |