Tipos de bosques


   

Tipos de bosques.

Bosque deciduos o caducifoliios, tanto si la desprenden en la época seca como en la fría del año. Dentro de la categoría de los caducifolios se incluyen los bosques marcescentes, es decir los que mantienen durante largo tiempo las hojas secas en las ramas sin que se desprendan. También se pueden reconocer como un tipo particular los bosques semideciduos o semisempervierentes que son los muestran una proporción más o menos equilibrada de especies arbóreas perennifolias y caducifolias.

Por la forma y consistencia de las hojas se pueden distinguir los bosques planifolios, de hojas planas más o menos anchas (broad leaved forests); los bosques esclerófilos, de hojas planas anchas, o estrechas pero coriáceas; los bosques aciculifolios, de hojas aciculares más o menos largas; y también los bosques palmáceos, formados por árboles culminados por grandes rosetones de hojas palmatiformes o pinnatisectas.

Para mayor precisión, se puede hacer referencia al tamaño o textura de las hojas reconociendo los tipos siguientes: nanófolias (hojas de limbo muy pequeño, <1 cm2), micrófilas (hojas de limbo pequeño, 1-10 cm2), mesófilas (hojas de limbo mediano, 10-100 cm2), macrófilas (hojas de limbo grande, 100-500 cm2), megáfilas (hojas de limbo muy grande, >500 cm2), leptófilas (hojas de limbo estrecho y delgado), esclerófilas (hojas planifolias coriáceas), malacófilas (hojas de consistencia blanda), escuamiformes (hojas nanófilas o micrófilas escamosas), etc. Sistematizaciones sucesionales: En función de la naturalidad, o grado de alteración, puede distinguirse entre bosques primitivos (vírgenes), primarios (potenciales) y secundarios (sustitución). Los bosques primitivos o vírgenes, son los que nunca han sido alterados por el hombre, bien porque rara vez ha accedido a ellos, o porque el grado de intervención humana ha sido siempre limitada y no han sido talados (a lo sumo alguna pequeña entresaca estacional).

Por hallarse bien conservados mantienen su estado de equilibrio climácico, es decir, representan la etapa madura o clímax de la vegetación natural primitiva. Es caracaterístico de estos bosques la existencia de árboles muy añosos, vivos o caidos, junto a otros más jóvenes, como resultado del dinamismo interno creado por la senescencia, muerte o abatimiento natural (por rayos, vendavales, etc.) de otros árboles. También suele ser habitual que se pueda transitar sin grandes dificultades por el sotobosque, salvo por la presencia de los troncos de los árboles caidos, que no suele ser muy denso. Los bosques secundarios son claramente distintos a los primarios y a los primitivos. Aparecen de un modo natural como resultado de la sucesión secundaria, a partir de etapas subseriales preexistentes.

En los climas húmedos es bastante frecuente que tras la destrucción del bosque primario por fuegos, avalanchas o talas abusivas, debido a la sucesión progresiva se alcance un aparente equilibrio a través de un tipo de bosque de crecimiento rápido y madera blanda (preclímax o anteclímax), que tiene poco que ver con el bosque primario o primitivo (postclímax). Estos bosques secundarios, formados por árboles poco longevos, son reemplazados a su vez por los bosques primarios climácicos, debido a la paulatina entrada y desarrollo en su seno de las especies arbóreas características del bosque primario, de crecimiento más lento, mucho más longevas y que ya tienen maderas más pesadas y duras. Existen numerosos ejemplos; así en los territorios boreo-continentales norteamericanos, los bosques climatófilos primarios son aciculifolios de coníferas y corresponden a diversas asociaciones dominadas por especies de Picea y Abies (Piceetalia glauco-marianae), en tanto que los bosques secundarios son planocaducifolios y pertenecen a asociaciones presididas por especies de Betula y Populus (Populetalia tremuloidis). (Articulo enviado por: Fuente anónima)




Un comentario

  1. eunice says:

    que boni to pero yo queria los bosques de el municipio de villa canales y no aparese

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