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La elección de los cimientos para un edificio determinado
dependerá de la fortaleza de la roca y el suelo, la magnitud de las cargas
estructurales y la profundidad del nivel de las aguas subterráneas. Los
cimientos más económicos son las zapatas de hormigón armado, empleados para
edificios en zonas cuya superficie no presenta dificultades especiales. Estos
cimientos consisten en planchas de hormigón situadas bajo cada pilar de la
estructura y una plancha continua (zapata continua) bajo los muros de carga.
Los cimientos de losa continua se suelen
emplear en casos en los que las cargas del edificio son tan grandes y el suelo
tan poco resistente que las zapatas por sí solas cubrirían más de la mitad de la
zona de construcción. Consisten en una losa de hormigón armado, que soporta el
peso procedente de los soportes. La carga que descansa sobre cada zona de la
losa no es excesiva y se distribuye por toda la superficie. En las cimentaciones
bajo edificios de gran envergadura, las cargas se pueden repartir por medio de
nervaduras o muros cruzados, que rigidizan la losa. Los
pilotes se emplean sobre todo en zonas en las que las condiciones del
suelo próximo a la superficie no son buenas. Están fabricados con madera,
hormigón o acero y se colocan agrupados en pilares. Los pilotes se introducen a
determinada profundidad dentro de la roca o suelo y cada pilar se cubre con una
capa de hormigón armado. Un pilote puede soportar su carga tanto en su base como
en cualquier parte de su estructura por el rozamiento superficial. La cantidad
de pilotes que debe incluirse en cada pilar dependerá de la carga de la
estructura y la capacidad de soporte de cada pilote de la columna. Los pilotes
de madera o vigas son troncos de árboles, con lo que su longitud resulta
limitada. En cambio, un pilote de hormigón puede tener una altura aceptable y se
puede introducir por debajo del nivel freático. En edificios muy pesados o muy
altos se emplean pilotes de acero, llamados por su forma pilotes en H, que se
introducen en la roca, a menudo hasta 30 m de profundidad. Con estos pilotes se
alcanza más fácilmente una mayor profundidad que con los pilotes de hormigón o
madera. Aunque los pilotes de acero son mucho más caros, su coste está
justificado en los grandes edificios, que suelen representar una importante
inversión financiera. Los cimientos de zapatas rígidas se emplean cuando hay un
suelo adecuado para soportar grandes cargas, bajo capas superficiales de
materiales débiles como turba o tierra de relleno. Un cimiento de zapatas
rígidas consiste en unos pilares de hormigón construidos en forma de cilindros
que se excavan en los lugares sobre los que se asentarán las vigas de la
estructura. Estos cimientos soportan las cargas del edificio en su extremo
inferior, que suele tener forma de campana.
Nivel freático. La construcción de los
cimientos puede complicarse debido a la existencia de agua subterránea por
encima del nivel previsto para los cimientos. En estos casos, los laterales de
la excavación pueden no estar seguros y derrumbarse. La operación de bajar el
nivel del agua por bombeo requiere la instalación previa de planchas
entrelazadas en los lados de la excavación para evitar derrumbamientos. Cuando
la cantidad de agua en una excavación es excesiva, los métodos de bombeo
ordinarios, que extraen a la superficie tierra suelta mezclada con agua, pueden
minar los cimientos de edificios vecinos. Para evitar los daños que puede causar
el drenaje al remover el suelo, se emplean sistemas de puntos de drenaje y
desagüe. Los puntos de drenaje consisten en pequeñas picas o tuberías con un
filtro en uno de sus extremos, y se introducen en el suelo de modo que el
filtro, que impide que la tierra entre junto con el agua, quede bajo el nivel
del agua.(Articulo enviado por: Junior Rosario,
yaniar79@hotmail.com) |