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LA CIUDAD COLONIAL ¿cual modernidad?.
El centro histórico de Santo Domingo cambia su función radicalmente a partir de
1966, esto se debe a la implementación de la política urbana del gobierno del
Dr. Joaquín Balaguer (1966-1978/1986-1996). En este núcleo urbano se
desarrollaba desde la vida colonial todas las actividades de orden social,
político y económico que conforman una ciudad, allí o en su entorno inmediato
se encontraba los grandes almacenes, los medianos y los pequeños, la actividad
religiosa, los espacios de esparcimiento y las mas importantes viviendas. A
partir de la Revolución de Abril del 1965 la percepción de los ciudadanos sobre
el centro histórico comenzaba a cambiar, las fuerzas constitucionalistas al
mando del Coronel Francisco A. Caamaño toman la zona, teniendo como centro de
operaciones el emblemático edificio Copello del Arq. .Guillermo Gonzáles, padre
de la arq. Dominicana; allí se desarrollaron las mas sangrientas revueltas
sociales y el ambiente era de agitación y tensión, los techos de las casas se
convirtieron en el lugar preferido por los dominicanos para lanzar piedras,
insultos o de lo que dispusieran contra los invasores norteamericanos que
llegaron el 28 de Abril. Pasada la contienda la gente comenzó a emigrar hacia
otros sitios, los comerciantes y habitantes de la Zona Colonial temían volver a
ser escenario de la guerra, al desplazamiento voluntario se le unió la ya la
mencionada política urbana de Balaguer, no hubo que hacer esfuerzos para
conseguir el cambio de uso de suelo por causas ya mencionadas.
La política
urbanística de los gobiernos de Balaguer se basaron principalmente en grandes
infraestructuras, la Republica Dominicana estaba en busca de una economía
basada en el Turismo y Balaguer propiciaba las condiciones, la industria
Hotelera se expandía vorazmente y la ciudad colonial era sumamente atractiva
para ofrecerla como destino turístico, llegaban los extranjeros con sus bares y
negocios, los criollos se asentaron principalmente con su industria artesanal ,
aparecían los grandes hoteles en su periferia, los grandes comercios y las
avenidas. Los grandes comerciantes y nuevos comercios pasaron décadas en su
proceso de asentamiento en otro punto de la ciudad, el hoy llamado Polígono
Central, enmarcado por las ave. Churchill, Máximo Gómez, 27 de Febrero y J.F.
Kennedy es escenario de las mas agitada actividad comercial, bares, tiendas,
malls, bulevares, torres residenciales se entremezclan para conforman la trama
urbana que caracteriza la vida moderna, el consumismo se pasea por sus aceras a
todas horas, el polígono no se cansa, y se expande cambiando el uso de suelo de
lo que otrora eran zonas exclusivamente habitacionales (Ave. Roberto Pastoriza,
Rómulo Betancourt, etc.). Mientras la Ciudad Colonial se debate entre la vida y
la muerte, prostitutas, delincuentes, homosexuales, discotecas, patrimonios
abandonados y el agitado trajín buhonero confunden a la que fue la ciudad
predilecta del Almirante Cristóbal Colon, de los intercambios culturales de
décadas atrás no queda el mas mínimo vestigio, salvo por las tardes frente al
Alcázar mirando el Puerto y el Ozama .A La Ciudad Primada de América, cuna del
Nuevo Mundo y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO le urge que se
le reconozcan sus meritos, sus 500 siglos de historia, sus luchas, sus lagrimas
y sus amores, sus ruinas y sus calles empedradas nos claman desesperadas para
que recordemos que ella existió primero que todos nosotros…..y que merece
respeto.
Autor: Geraldo
Antonio Fernandez Liranzo
Universidad Autónoma de Santo Domingo |