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Medio Edificado y El desplazamiento de los ecosistemas.
La implantación de cualquier estructura artificial ( y especialmente de un
edificio ) en un ecosistema crea conflictos dentro del ecosistema. Su presencia
puede aumentar la erosión del suelo, alterar la afluencia de las aguas
superficiales, modificar la velocidad y la dirección del flujo del aire y
cambiar la forma en que es absorbido y ha reflejado del flujo del aire y cambiar
la forma en que es absorbido y reflejado el calor solar. Con ello no pretendo
afirmar que todas estas acciones humanas tengan consecuencias destructivas sobre
los ecosistemas, sino que la urbanización tiene unos efectos sobre un segmento
específico del espacio y el tiempo. Por su presencia física, y con independencia
de lo mal o bien que este proyectada, la urbanización introduce, desplaza
parcialmente y altera el ecosistema en el que se ha implantado. Pero además este
desplazamiento espacial del ecosistema, la mayoría de las estructuras y
edificios construidos por el hombre tiene como resultado la introducción de
energía y materia dentro del ecosistema del lugar de emplazamiento.
Ello se debe a que toda actividad constructora implica una redistribución y una
concentración de algunas porciones de energía y recursos materiales de la tierra
desde lugares generalmente distantes del terreno de emplazamiento, con el
resultado de alterar la composición de aquella parte de la tierra desde lugares
generalmente distantes del terreno de emplazamiento, con el resultado final de
alterar la composición de aquella parte de la biosfera terrestre y de añadirse a
la composición del ecosistema en que se pretende edificar. Por ejemplo la
construcción de un edificio en el campo comporta la destrucción directa y
deliberada del sustrato físico y biótico del terreno. Por lo general , lo
primero que se hace antes de construir es eliminar completamente el mantillo
vegetal, los arbustos y árboles de la zona donde se va a ubicar el edificio y
sus alrededores. Seguidamente se acomete la excavación de los cimientos. Durante
este proceso, es fácil que la lluvia aumente la erosión del terreno, desprovisto
de su manto vegetal, y la sedimentación sobre los elementos acuíferos (
estanques, arroyos, etc. ) de las inmediaciones. La zona que rodea al edificio
se suele despojar de su capa de tierra vegetal, y de sus correspondientes flora
y fauna, sustituyéndolas por algún tipo de superficie impermeable ( hormigón,
pavimentación o asfalto ). Estas superficies disminuyen o impiden la filtración
del agua y aumentan la escorrentía superficial, lo cual puede contribuir a
degradar los ecosistemas de otros lugares cercanos. Como resultado, a menudo se
ven afectado la estructura y el funcionamiento global de los ecosistemas de los
alrededores.
‘’La lección que se desprende de esto es conveniente trabajar con la naturaleza,
no contra ella.’’ Así, el propio ecosistema puede ofrecer ciertas
oportunidades naturales que convienen aprovechar. La capa de vegetación puede
coadyuvar a reducir las temperaturas extremas, filtrar el polvo, proteger del
viento y mantener el deseado grado de humedad ambiental de la zona. Por el
contrario, en algunas áreas intensamente urbanizadas, de los ecosistemas
originales solo se mantiene el componente climático, y aun este queda modificado
por las diferentes capacidades caloríficas de los distintos materiales de
construcción ( p. ej., hormigón y ladrillo ), el calor de expulsión desprendido
por los sistemas de calefacción y refrigeración , el apreciable incremento de la
escorrentía superficial de las aguas de las cubiertas y áreas pavimentadas, y
los gases humos procedentes de las viviendas, las industrias y los automóviles.
Esta descripción general de los efectos de la actividad y de la acción
constructiva humana sobre los ecosistemas es representativa del tipo de
deterioro que puede producirse en el ecosistema del lugar de emplazamiento del
proyecto. Cualquier ambiente urbanizado, con independencia de lo bien que este
proyectado , provoca un impacto ( mayor o menor ) sobre su lugar de
emplazamiento, en virtud tanto de su adición al ecosistema como del
desplazamiento espacial provocado en este. En todo planteamiento ecológico es
esencial asegurar, mediante el emplazamiento y la distribución del sistema
edificado con relación a los componentes bióticos y abióticos del ecosistema
local, que los efectos negativos producidos por el desplazamiento espacial de
ecosistema se reduzcan al mínimo. Pero, además de esta consideración, el
proyectista debe ser consciente de que la estructura y los sistemas mecánicos
del propio sistema edificado constituyen una adición sustancial de materias,
energía y otros elementos bióticos, además de la población humanos, a ese
ecosistema. En un planteamiento verdaderamente ecológico, el proyectista deberá
a asegurarse de que esas adiciones no interactúen negativamente con el
ecosistema. Como resultado de los análisis ecológicos efectuados, puede darse el
caso de que el arquitecto saque la conclusión de que seria preferible escoger un
emplazamiento alternativo al propuesto. |