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El programa contempla la incorporación de las bóvedas del
banco, sedes bancarias, comercio, oficinas y estacionamiento. El edificio consta
de nueve niveles, tres de los cuales se encuentran por debajo de la calle. En el
subsuelo se localizan las bóvedas del banco, el lugar de vigilancia y el
estacionamiento. En la planta baja se ubican los locales bancarios y
comerciales, y en los pisos superiores las oficinas. A nivel urbano, el edificio
aparece como una gran masa de piedra de siete pisos, coronada por un pequeño
cuerpo de dos niveles retraídos del paño de las fachadas. En su solución
volumétrica, Obregón trata de presentar una alternativa mexicana y moderna
frente al modelo empleado por Ortíz Monasterio en la solución de edificios en
altura. Como ya lo había hecho en el edificio del Departamento de Salud, el
arquitecto recurre al Art Déco para la solución de los accesos.
La planta es una combinación interesante de las herramientas académicas, de la
simetría y el orden, y de los nuevos postulados racionalistas. Se trata de una
planta estructurada en torno a dos ejes de simetría perpendiculares entre sí y
paralelos a la calle, que permiten la definición de los accesos de las
circulaciones interiores y de la organización de los locales de todos lo pisos.
Los cubos de elevadores, localizados en el cruce de los ejes, contribuyen a
conformar el espacio central y a reducir las circulaciones horizontales. En la
planta de acceso, se forman dos pasajes que vinculan las cuatro calles
circundantes y permiten el acceso desde el interior a los diferentes locales. (Articulo enviado por:
Peter,
Peterperro@hotmail.com)
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