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Historia de las escaleras. Breve historia de las
escaleras. La historia de las escaleras se remonta a las primeras
construcciones del hombre. El acceso a las primeras cabañas sobre pilotes ya se
realizaba con escaleras. En las construcciones sobre pilotes de fecha mas
reciente, se reconocen aun los orígenes de las escaleras. Este elemento
constructivo debía, en primer lugar, satisfacer una finalidad concreta, aunque a
lo largo del tiempo recibió un carácter sacro. La escalera servia, en sentido
figurado, para ascender a la altura divina, como conexión entre el cielo y la
tierra. A este respecto es ejemplar el caso de la torre de babel, que no era
sino una rampa helicoidal. También pertenece a este género la escalera bíblica
de Jacob, las pirámides escalonadas de Egipto, la llamada escalera celestial de
Shantung en China y las escaleras astronómicas de la India. Las escaleras
indias, al igual que la mayoría de estas instalaciones, servían también para
fines científicos. Todas las escaleras de este tipo simbolizan el cansado y
peligroso ascenso hacia el sol, hacia a luz y hacia los dioses.
En la Edad Media, las escaleras solían situarse en las torres y miradores de los
castillos y conventos; esta ubicación respondía a problemas estructurales y
reflexiones estratégicas sobre la defensa de esto edificios. Durante el
renacimiento, sobre todo en la época de la ilustración, los hombres empezaron a
liberarse de las coerciones religiosas y feudales. Esta evolución puede
reseguirse también en el diseño de las escaleras: aparecieron escaleras
invitadoras, espaciosas y representativas. Fue aumentando las in fluencia de la
escalera en la composición de la fachada. Detrás de los grandes ventanales de
las puertas se revela la existencia de una escalera. En el Barroco, la escalera
se traslado al interior de edificio transformándola en un elemento constructivo
interior. Se convirtió en un recorrido en el que la vida se presentaba como acto
efímero de subir o bajar, pero también en un escenario de las pretensiones de
prestigio personal. Un buen ejemplo de esto es la escalera de la Residencia de
Wurzburg. Las características de la burguesía, de antes de principio de siglo,
también se reflejaba en la construcción de escaleras: en la zona de entrada se
construían grande y complicadas escaleras y barandillas. En las plantas
superiores la escalera se estrechaba cada vez más hasta llegar al primer piso.
De esta manera la reputación social de los habitantes de un edificio de alquiler
quedaba patente al subir de planta. Mas
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