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El templo frontal a la Gran Esfinge ofrece cierta semejanza
con los templos posteriores en honor del sol, que los faraones de la V dinastía
levantaron en Abu Ghurab y en Abusir. No existe ningún documento que explique el
significado religioso de la Gran Esfinge durante el Imperio Antiguo. Fue casi
mil años más tarde que empezó a ser identificada con el dios Harmakhis (“Horus
en el horizonte”). Con frecuencia se tiene que retirar la arena que cubre la
Esfinge. La priemera remoción documentada fue la del faraón Thutmosis IV, que
dejó un recuerdo de ésta en la “Estela del sueño”, erguida entre sus dos patas
delanteras. La escena representaba un sueño, en el que la esfinge le daba el
trono en recompensa por haberla salvado de morir sepultada bajo la arena del
desierto. Luego hubo incidentes destructivos; primero los iconoclastas y luego
los mamelucos. Mutilaron el monumento, dañando los ojos y arrancándole la nariz.
La Gran Esfinge mide 70 metros de logitud y 20 de altura. Para construirla
aprovecharon un montículo de caliza en la llanura, que labraron y completaron
con bloques de piedra.
Piramide de GIZEH. Cuando finalizó el
Imperio Antiguo, pasó el esplendor y la gloria de Gizeh y nada pasó durante los
600 años siguientes. En el Imperio Nuevo se benefició de la renovada importancia
de Menfis (Mit Rahina). El faraón Amen-Hotep II de la XVIII dinastía construyó
un pequeño templo de ladrillo en honor de Harmakhis al nordeste de la Gran
Esfinge. Sethi I lo amplió más tarde. El lugar se convirtió en un lugar de
peregrinación. Durante la XXI dinastía, se reconstruyó la capilla de las
pirámides meridionales de las reinas en el complejo de Jufu, convirtiéndose en
un templo de Isis “Señora de la Pirámide”. El templo se amplió durante la XXVI
dinastía, y puede que la reposición de mobiliario en la Tercera Pirámide se deba
a los sacerdotes de ese templo. (Articulo enviado por:
Stewart Orozco
stewart.arq@gmail.com) |