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Antecedentes
del espacio público: Espacio de transito, lugar de encuentro y mercado.
Aunque el modelo de uso ha variado a lo largo de la historia, a pesar de
las diferencias, sean estas útiles o no, el espacio publico ha servido siempre
como lugar de encuentro, mercado y espacio de transito. En la ciudad tenían
lugares los acontecimientos importantes como: fiestas y festivales, reuniones
ciudadanas o ejecuciones. Tradicionalmente, existía un buen equilibrio entre
funciones de la ciudad como lugar de encuentro, mercado y espacio de transito.
Este modelo continua existiendo e n determinadas ciudades históricas bien
conservadas como Venecia, Italia. El comercio y el tráfico se transformaron
completamente a lo largo del siglo XX. Los automóviles ha tomado las calles y la
actividad de comprar de ha desplazado a espacios interiores.
La ciudad era, además, sede del mercado, el lugar donde se ofrecían e
intercambiaban bienes y servicios. Finalmente, la ciudad era una vía que
proporcionaba acceso y conectaba de aquí para allá y los bienes se llevaban de
un lugar a otro. Anteriormente, cuando la mayor parte de los movimientos se
realizaban a pie, acostumbraba a existir buen equilibrio entre los tres usos de
la ciudad. Los peatones podían caminar cuando necesitaban ir a algún lugar, y
reunirse, comerciar, hablar y contemplar las visitas, al tiempo que se
desplazaban por la ciudad. Los usos de esta área se llevaban a cabo
simultáneamente en el mismo espacio público. Durante el siglo XX, sin embargo,
sobre todo en los países industrializados, las condiciones de los tres usos
principales de espacio público variaron. Se produjeron cambios de tal calibre en
los nuevos modelos de tráfico, comercio y comunicación, que se rompió con una
tradición de siglos en la forma de utilizar la ciudad.
La ciudad como mercado sufrió asimismo cambios importantes durante el siglo XX.
El comercio en puestos al aire libre se traslado gradualmente a pequeñas tiendas
dispuestas a lo largo de calles y plazas, mas tarde en tiendas y supermercados
cada vez mayores y, finalmente, en enormes superficies comerciales situadas
generalmente lejos del centro de la ciudad. Cuando los centros comerciales se
establecieron dentro de la ciudad, se encerraron en si mismo, dejando de formar
parte de la escena pública. El comercio tiene lugar hoy en enclaves interiores,
en laberintos de calles privadas con pequeñas plazas, fuentes burbujeantes, hilo
musical y aire acondicionado. En este proceso, el mercado, con su consecuente
´´vida en la calle´´, se ha convertido en algo estrictamente controlado, con
todas las actividades e interacciones humanas reguladas por guardias de
seguridad. El mercado desapareció literalmente de la escena pública para
trasladarse a la esfera privada. El siglo XX ha supuesto, además, un cambio
decisivo en las condiciones de uso de la ciudad como lugar de reunión e
intercambio de información,
El rápido y extenso desarrollo de los medios de comunicación electrónicos e
impresos ha hecho posible facilitar a la gente un torrente infinito de
información sobre la comunidad y el mundo en general. Ya no se necesita a los
pregoneros. En los albores de nuevo milenio, estos cambios a gran escala en la
sociedad, ocurridos en apenas un siglo, hacen que la vitalidad del centro de
Copenhague cobre un especial interés. Son muchos los que han elegido estar en
las calles y en las plazas, caminar y pasar el tiempo en los espacios públicos.
A pesar de los numerosos desarrollos y cambios en los modelos de uso como lugar
de mercado y reunión, la ciudad continúa ofreciendo una alternativa
significativa, un valioso suplemento para otras muchas opciones. |