ESPACIO VACÍO Y FALTA DE
ORGANIZACIÓN.
Un espacio abierto, dentro del cual no es posible reconocer un campo de fuerzas
entre los elementos visuales, pasa a convertirse en un espacio mórbido, ajeno y
lejos de toda posibilidad de ser vivido y dinamizado. Es normal encontrarnos con
aquellos lugares, por los cuales debemos atravesar en nuestro paseo diario.
Aún cuando existan los elementos visuales capaces de crear
ese campo de fuerzas, pero no dentro de una estructura organizada, se van a
excluir unos a otros y la expresión del espacio se va a perder. (Arheim, 1978,
p.24). El equilibrio debe permitir la interacción de todas y cada una de las
fuerzas del espacio urbano, en una perfecta armonía. (Enviado por:
Claudia Lopez / Uwe Kramp)