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CARACTERÍSTICAS FORMALES DEL JARDÍN.
Forma. Esta determinada por la manera en que la especie se ramifica y el
tamaño que puede llegar a conseguir con el tiempo y en las condiciones
ambientales en las que se plante. La relación de las formas y volúmenes de
vegetación es una parte esencial de la estructura de un jardín. Es
imprescindible que la selección de las especies se haga en función de la
relación.
Color. Es otra característica a consideras al seleccionar las especies. El
colorido de la flor el fruto es importante en algunas especies por su
espectacularidad, pero acostumbra a durar cortos periodos de tiempo. Durante el
año, el color del follaje debe valorarse como una característica mas estable, a
pesar de las variaciones estaciónales, sobre todo en las especies de hojas
caduca. Las consideraciones cromáticas de la vegetación son fundamentales cuando
se hace la selección. El color se usa por contraste o similitud para crear
puntos de interés visual, reforzando y suavizando la relación entre las
especies. Es necesario tener en cuenta que el color y sus cambios pueden
introducir una gran variedad estacional en el jardín, y que esta variedad puede
ser interesante o excesiva.
Textura. Es una cualidad superficial menos predecible que otras porque
depende, en gran medida, de la distancia desde la que se observe y de la luz. La
textura viene dada en general por el tamaño y forma de la hoja; así, las hojas
de gran tamaño presentan textura tanto mas rugosas cuanto más cerca están del
observador. Las texturas contribuyen a crear la sensación de seca dentro del
jardín, a que hacen variar el tamaño aparente de la propia vegetación. Así, las
plantas de gran follaje reducen la escala y las de pequeño follaje tienden a
ampliarlo. Mas
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