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Arquitectura Latinoamericana; Propiedad y descendencia. La ciudad y
la arquitectura latinoamericana son productos históricamente recientes: tienen
cinco siglos desde la fundación originaria, pero menos de cien años desde la
conformación de sus estructuras definidas. Historia reciente que no obstante,
arranca de una fuente matriz fundacional, cual es el paradigma proyectual de las
leyes de indias, uno de los mas formidables dispositivos de planeamiento de
todas las épocas y responsable de algunas características fundamentales de la
ciudad latinoamericana, como el crecimiento a ‘’ compás abierto’’, la cuadricula
de ciento cincuenta varas, 140 de manzanas mas 11 de calle ( mas de 122 metros
para la manzana ) de lado, la organización alrededor de una plaza central
bordeada de los edificios institucionales representativos ( el templo, el
cabildo ) y el desarrollo de los asentamientos de acuerdo a un muy acordado
numero de tipologías como la vivienda popular.
En el caso de la arquitectura , tal condición sincrética en lo cultural,
transforma todas las imposiciones estilístico-tipológicas que acarrean el
proceso colonizador: ello queda bien evidenciado en la arquitectura de los
templos que, configurados en las pautas barrocas que preconizaba la iglesia
contrarreformista en expansión colonial, se contribuye en lo que algunos
denominan ‘’ barroco americano’’ y que no es mas que la tenaz supervivencia de
pautas indígenas en el vocabulario y la tecnología impuestas, dando asi lugar a
innovaciones interesantes como el desarrollo de formas decorativas de cierta
abstracción estilizada que, claramente hacen confluir la iconografía americana
con el sistema figurativo español, o la particular resolución en tecnologías
madereras de los modelos eclesiásticos europeos.
Es así que puede afirmarse la persistencia continua de un rasgo de hibridez en
la conformación de la ciudad y la arquitectura latinoamericana. Hibridez siempre
operante como un conjunto de actitudes de confrontación o resistencia ante los
modelos impuestos por el sistema dominante, de orígenes europeos. Toda la
arquitectura desarrollada entre 1750 y 1850 ( el periodo de conformación liberal
de los estados nacionales de Latinoamérica ( es así, una relativa elaboración de
modelos ibéricos en los que la debilidad estructural de los referentes europeos
( mucho menos desarrollados que contemporáneas propuestas italianas , francesas
o inglesas salvo cuando al pintoresquismo de la arquitectura barroca popular
portuguesa que bien refleja en algunos ejemplos brasileños ) unido a situaciones
de economía de escasez como la que se vivía en la colonia, severamente expoliada
por el imperio, da lugar al surgimiento de una cierta arquitectura propia o
criolla verificable mas que en programas específicos, en una suerte de
franciscana ascesis, resuelta incluso con muy módica participación de
arquitectos y así de ‘’ idóneos’’ como los maestros constructores o los
alarifes, muchas veces frailes de la conquista meramente liberados al ejercicio
de lo prescripto en manuales de provincia, generalmente adaptaciones españolas
muy simplificadas de los tratados italianos como el de Vignola. Ello sin embargo
no anula el hecho del trabajo en América, de algunos arquitectos-frailes de
notable importancia o a la circunstancias de la ejecución de diseños
tratadísticos. |