|
"Cada vez más, me siento próximo al movimiento que anima al
mundo de hoy. Analizo los elementos que determinan el carácter de nuestra época,
en la cual creo, y de la que no sólo intento comprender las formas externas,
sino el sentido profundo, el sentido constructivo. ¿Acaso no es ésta la razón
misma de la arquitectura? Los diversos estilos, las frivolidades de la moda no
me turban: ilusiones y mascaradas. Por el contrario, el espléndido fenómeno
arquitectónico que nos invita es lo que me atrae, y por fenómeno arquitectónico
entiendo la cualidad espiritual de organización que, por las potencias
creadoras, constituye un sistema capaz de expresar la síntesis de
acontecimientos presentes y no el aspecto de un simple capricho personal." Le
Corbusier. Esta obra es el paradigma de uno de los dos extremos entre los cuales
se despliega la personalidad y, por ende, la obra de Le Corbusier. Aquí la
mentalidad cartesiana, programática y normativa de los cinco puntos y de la "machine
à habiter" desaparece, dejando lugar a un intenso lirismo basado en la
voluptuosidad de las masas construidas y la libertad formal. Esa libertad de las
líneas curvas y sueltas que se preanunciaba en las formas escultóricas de la
terraza de la Ville Savoie, y se combina más adelante con el énfasis brutalista
en los diseños lúdicos del remate de la Unité d'Habitación de Marsella y en la
célebre mano abierta de Chandigarh, culmina en esta obra plena de madurez. En
ella el purismo del Le Corbusier pintor evoluciona hacia la sensualidad
mediterránea característica del cubismo del contemporáneo Picasso para lograr
una obra en la cual, como quizás en ninguna otra de este siglo, la arquitectura
deviene enteramente en un puro hecho escultórico. Pero a esto debe sumarse la
intensidad cavernosa del espacio unitario interior, en el cual a la libertad de
las formas se le suma un manejo de la luz que entra a través de las
perforaciones irregulares de la masa muraria, convergiendo en el logro de una
atmósfera mística deliberadamente buscada por el autor.
Christian Norberg Schulz
ha dicho acertadamente acerca de esta obra: "La publicación, en 1953, del
proyecto fue una desconcertante sorpresa para la mayor parte de los adherentes
al movimiento moderno. Imprevistamente reaparecían todas las formas ´prohibidas´:
la masa plástica, los nichos en las paredes, la curva expresiva y el interior en
forma de gruta. Pero los que en 1955 visitaron la iglesia terminada,
desmintieron sus anteriores aprensiones y reconocieron que estaban ante una
nueva dimensión de la arquitectura moderna". "La nobleza, la pureza, la
percepción intelectual, la belleza plástica y la eterna cualidad de la
proporción, son los goces fundamentales de la arquitectura." Le Corbusier.
"Alojar en el silencio a hombres piadosos y estudiosos, y construirles una
iglesia", tal era el programa que se propuso a Le Corbusier en 1952, impulsado
por el padre Le Conturier, del capítulo provincial de los Dominicos de Lyon. El
conjunto monástico debía componerse de iglesia, claustro, sala capitular, aulas,
biblioteca, comedor, cocina y un centenar de celdas. "Funcionalismo, palabra
ingrata, nacida bajo otros cielos que los que siempre hemos amado recorrer, allí
donde el sol es señor." Le Corbusier. (Articulo enviado por:
Pedro Perez
j7c1a1@yahoo.es) |