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Masia - Sistema de construcción.
En la Cataluña vieja existe un sistema de construcción rural conocido como,
masía. Esta forma de
construcción posee sus orígenes en las antiguas villas
romanas. Estas para una mayor compresión, no son más que construcciones
aisladas, ligadas a lo agrario, aunque también pueden estar involucradas a la
ganadería familiar.

La variación se ha dado bastante en la utilización de los elementos para este
tipo de construcción, producto del paso del tiempo; el tipo de material que se
aplicará dependerá de la además, la ubicación de las masías. Ejemplo de esto se
encuentra en las zonas montañosas, donde se ha utilizado la piedra sin pulir. La
piedra picada se coloca en dinteles de puertas y ventanas. En la Edad Media, las
piedras se acoplaban a través de fango, aunque este material se reemplazo mas
tarde por la cal o el cemento. Se usaba el adobe solo si el lugar carecía de
piedra.
La orientación de la fachada principal de una masías están siempre orientada
hacia el sur. Las que se construyeron en el siglo XVI cuentan con una puerta que
es el acceso de dovela, las que se construyeron con dintel son ya del siglo
XVIII. La planta no sobrepasaba los cinco metros y el cubrimiento se llevaba a
cabo por medio de entramado de vigas de madera, donde la colocación de este era
de forma perpendicular a la fachada, recubierta de tejas y baldosas. En el
pirineo la cobertura era pizarra.
El techo tenía dos vertientes, los cuales se encontraban de forma horizontal con
relación a la fachada, estuvo también presente la techumbre perpendicular aunque
no era un uso común mucho menos frecuente. Los techos de las masías se
caracterizaban por proteger los muros al sobresalir de las mismas, sin importar
el material utilizado en la construcción, eran de piedra hasta una altura de un
metro.
En cuanto al espesor de las paredes, este oscilaba entre 30 y 50 centímetros.
Los techos que tenían bóvedas de crucería solo se veían en masías importantes
que datan de los siglos XVI y XVII, esto se notaba en los techos interiores,
aunque en su mayoría estos techos son lisos. Las masías eran de dos pisos y
según las necesidades requeridas de las familias de ese entonces, se daba la
variación en la distribución del interior, a pesar de esto la distribución más
usual, se llevaba a cabo en el primer piso para las tareas propias del campo. El
segundo piso era utilizado como la vivienda. Muchos construían establos
independientes, o dejaban a los animales en el primer piso. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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