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Palacio Guell - España.
El Palacio Güell -situado en Barcelona, España- es un una grandiosa
edificación diseñada por el conocido
arquitecto
español Antoni Gaudí, por orden de Eusebi Güell –industrial y político español-
quien poseía una casa contigua a un solar, que había heredado de su padre. Por
consiguiente, quiso levantar una vivienda que sirviera como punto de enlace
entre ambas propiedades, a través de un patio interior.

Y como tal, la construcción se llevó a cabo entre los años
1886 y 1890, luego de haber pasado por un proceso arduo de elaboración de
conceptos. Esto como consecuencia de que para Gaudí el proyecto de convirtió en
un gran reto, ya que Güell conocía de la trayectoria del afamado arquitecto
español. Como en otras obras, Gaudí estuvo rodeado de un amplio equipo de
colaboradores, entre los que se encuentran: Francesc Berenguer –arquitecto
modernista español, y uno de sus discípulos más fieles.
Y de la mano de los mismos, Gaudí pudo diseñar la estructura
siguiendo la tradición de las grandes casas señoriales catalanas, aunque con una
clara influencia árabe y bizantina. Y entrando en detalles, se presenta una
entrada descomunal con puertas de arcos parabólicos y rejas caladas de hierro
forjado. Las dimensiones de la entrada vinieron como una forma de permitir el
paso de los visitantes montados en algún tipo de transporte –ya sea un carruaje
o un caballo-; y en este sentido, en el sótano se habilitó una caballeriza a la
cual se accedía a través de una rampa helicoidal–una innovación en aquel
período-.
La estructura fue levantada con piedra calcárea de Garraf. En el interior, se
presenta un grandioso recibidor rodeado de las principales áreas del palacio;
además es notable la cubierta con doble cúpula de forma paraboloide en el
interior y cónico en el exterior. Además, sobresale la denominada escalera noble
-la cual permite el paso hacia las demás estancias de la edificación-. Por otro
lado, la capilla –ornamentada con pinturas-, donde se observa un altar finamente
trabajado, un órgano y un busto de Joan Güell. También, se habilitaron salones
para invitados, un despacho y algunos dormitorios y habitaciones para servicio.
Ya en la fachada, se empleó un sistema de arcos catenáricos y columnas con
capiteles hiperboloidales. Y como si esto fuera poco, la decoración de
interiores fusiona techos con artesonados de madera e hierro.
Lo más interesante de este diseño es que Gaudí tomó en cuenta
hasta el más mínimo detalle, como aspectos relacionados con la iluminación,
ventilación y el aislamiento acústico del exterior. Sumado a esto, en el tejado
se observan varias chimeneas –de forma geométrica, y recubiertas con cerámica de
colores- con carácter decorativo. En última instancia, y luego de una
ardua labor, el Palacio Güell fue inaugurado en 1888. Hoy en día es dirigido por
la Diputación de Barcelona. Y no es hasta 1969 cuando se declara como Monumento
Histórico de Interés Nacional, y en 1984, como Patrimonio de la Humanidad. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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