Palacio Nacional de México


   


Palacio Nacional de México.

El Palacio Nacional –situado en el Centro Histórico de la ciudad- es una reconocida edificación mexicana, que actualmente funge como sede del Poder Ejecutivo Federal de México. Y aunque parezca increíble, los inicios del levantamiento de esta grandiosa estructura, se remontan a la fundación de la misma ciudad de México.

Y adentrándonos en la parte histórica, a inicios del siglo XVI el emperador Moctezuma ordena el levantamiento de una estructura palaciega que, un tiempo después llama la atención de Hernán Cortés –conquistador español del imperio azteca (hoy Centro de México)-, quien se apropió de ella. Sin embargo, durante el período de conquista, el palacio y las áreas colindantes, fueron arruinadas, por lo que, Cortés decidió reconstruir la ciudad con estructuras de influencia europea.

Esto trajo como consecuencia, el levantamiento de una nueva edificación en el terreno donde estuvo el primer palacio del emperador Moctezuma. Esta nueva edificación -conocida como “Las Casas Nuevas”- se mantuvo por un período muy corto, ya que el gobierno del virreinato de España, demandaba una sede propia para en la Nueva España. Y es así como para el año 1562 –luego de la venta de varias propiedades- se levanta la nueva sede del poder virreinal. Con el paso del tiempo se ampliaron algunas secciones y se levantaron nuevas habitaciones –sin alterar el extenso jardín y las huertas-. Y ya en el siglo XVII, el palacio tenía el aspecto de una fortaleza, con dos torres en las esquinas, protegidas por artillería y troneras para fusilería.

A pesar de esto, para el año 1692 el palacio fue quemado, como fruto de una revuelta por causa de la hambruna sufrida por los citadinos. Y como todo suceso siempre lleva a la mejora, el palacio pasa de un estilo medieval a un estilo vanguardista, marcado por una clara influencia barroca. Y es en este período es cuando se el denomina como Palacio Virreinal. Aunque no es hasta el año 1821 –luego de la Independencia de México- cuando fue llamado como Palacio Imperial.

Ya al año siguiente -por orden del Congreso Constituyente- se determinó que todas las obras que fueran de envergadura, y que tuvieran como acompañante el nombre: virreinal, imperial o real, serían denominados como “Nacional”. Lo cual trajo como consecuencia que hoy día nombráramos este inmueble como Palacio Nacional.

La estructura ya abarcaba toda la fachada que hacía frente con la Plaza Mayor –primera plaza de la ciudad-. Y las obras de reconstrucción fueron continuas durante el siglo XIX, perdiéndose en el trayecto obras artísticas de la época colonial. Sin embargo, después de la ocupación norteamericana se realizaron nuevas ventajosas modificaciones en el palacio -apertura de la Puerta Mariana e instalación de la Campana de Dolores-. Y en este mismo aspecto, al cumplimiento del centenario de la independencia del país, se rehabilitan todas las zonas de la presidencia y de la Secretaría de Hacienda.

En distintos períodos de gobierno se fueron realizando modificaciones que, para bien o para mal, formaron la edificación que conocemos en la actualidad. Ejemplo de ello es la inauguración del Salón de la Tesorería -1926, el levantamiento del tercer nivel y la sustitución de la piedra blanca de la fachada por el actual tezontle rojizo. Además, durante dos décadas se realizaron trabajos de pinturas en murales; y como si esto fuera poco, se crean las Galerías de los Presidentes y de los Insurgentes -1945-.

En contraparte, en la segunda mitad del siglo XX, se inició un proceso de sustitución de las estructuras virreinales por vanguardistas edificaciones de hierro y vidrio. Y en el caso del Palacio Nacional, se adicionaron ciertas estructuras –conocidas como los edificios Landa- para acoger las oficinas de la Presidencia y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Y ya en años recientes, se remodela la capilla y se demuelen los edificios Landa y otros más antiguos; todo esto con el fin de habilitar espacio para la implementación de salas de exposiciones museográficas, con un estilo más cercano al siglo XIX.

Además, con la recuperación de espacio al aire libre se estableció el jardín botánico. Finalmente -en el año 2006-, se presenta una nueva fachada y nuevos espacios que permiten agregar el museo del sitio, una tienda del Palacio Nacional y un restaurante.

[ Equipo arquitectura y construcción de ARQHYS.com ].


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