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Arquitectura; Muros paralelos. Los
muros paralelos constituyen una de las estrategias arquitectónicas mas
sencillas, antiguas, y perdurables. Esta estrategia, enraíza en la arquitectura
prehistórica, continua siendo útil. Los arquitectos han explorado sus
posibilidades a lo largo de la historia hasta el nombre presente, desarrollando
variantes e híbridos, y no parece que su potencial se haya agotado todavía. Lo
más atractivo más evidente de esta sencillísima disposición radica en su
simplicidad estructural: es más fácil cubrir un espacio limitado por dos paredes
paralelas que cualquier otro. Pero aun siendo tan simple, el recurso de los
muros paralelos no esta exento de sutilezas. Como ocurre con tantas formas de
arquitectura antiguas, esas sutilezas probablemente despertaron la curiosidad de
aquellos que las usaron por la primera vez: una curiosidad que hemos perdido
debido a que nos son familiares en exceso. Pero las causas de esa curiosidad
todavía están vigentes y disponibles para su redescubrimiento y ulitización en
el proyecto.
La estrategia de los muros en paralelos remite particularmente a las cuatro
direcciones horizontales. Su fuerza radica en su control sobre esas direcciones,
en las maneras concretas en que puede usarse para crear un sentimiento de
seguridad, dirección y centro. La protección viene proporcionada por la
cubierta, que resguarda el interior, de la lluvia o el sol, pero también por los
muros laterales, que limitan las direcciones de aproximación a dos anterior y
posterior o, con la adición de un muro no es estructural posterior, a una
anterior, transformando el edificio en cueva.
La forma alargada del espacio comprendido entre los muros le otorga una cualidad
direccional, dinámica, etc. Los muros paralelos han sido también utilizados
profusamente en proyectos de viviendas. Al ser susceptibles de repetición, son
la base de los conjuntos de esas adosadas en hilera en los que cada vivienda
queda alojada entre dos muros medianeros. |