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¿DIMENSIÓN
DESCONOCIDA?
Una pincelada sobre diseño arquitectónico.
Por: Jorge Sihuay Maraví. Arquitecto CAP
1610
Cuando vemos algo que desconocemos y que despierta nuestro interés en
saber que es, espontáneamente iniciamos averiguar al respecto, con la finalidad
de satisfacer nuestra curiosidad y empezar a entenderlo. La estadía en las aulas
universitarias de la facultad y especialmente en los talleres de diseño, provoca
en nuestro sentir un gran deseo de volcar todo nuestro potencial artístico y
creativo en la solución de los diferentes problemas que vamos a plantear como
temas de pretexto, para el aprendizaje del quehacer arquitectónico. Hasta en el
inicio de la recepción de clases de los cursos aparentemente fríos y que
pensamos que no tienen mucha incidencia en la generación plástica del
diseño arquitectónico, ponemos bastante interés
y vemos la posibilidad de que su contenido se identifique con lo que nos gusta
realizar, “diseño arquitectónico”,…inclusive habrán notado que instintivamente
le ponemos algo de arte, hacemos las letras de los títulos con agrado y detalle,
le adjuntamos apuntes y otros aditamentos que emergen espontáneamente de nuestra
mente.
Los estudiantes nuevos, cachimbos en este menester, es seguro que se encuentran
a la expectativa de comprobar lo que ellos pensaron al decidir postular a
nuestra comunidad arquitectónica. ¿Será una actividad puramente artística?, ¿Una
actividad puramente científica? ¿Será necesario ser un Leonardo da Vinci, Miguel
Ángel o un Albert Einsten?. Pensamos que no exactamente, pero creo que algo de
cada uno de ellos,…porque la arquitectura requiere además de estas dos
actividades otros campos para la comprensión y desarrollo de su espíritu
esencial y sólo cuando pongamos interés en cada una de las asignaturas que
ofrece nuestra facultad, entenderemos que son necesarias para la plasmación de
un buen diseño arquitectónico. Entendamos por arquitectura, al proceso culminado
de organización espacial racional, para el desarrollo de una actividad humana.
Proceso, por que demanda una metodología de entendimiento, concepción y
ejecución. Culminado porque mientras no se cristaliza en un objeto, no hemos
hecho arquitectura. Organización espacial racional, porque obedecerá a una
necesidad funcional, necesidad perceptiva, al manejo de un determinado material
o materiales, y que estos en su conjunto logren una estabilidad estructural a un
costo adecuado para un determinado entorno. ¡Ah!, y ustedes dirán, ¿Y como se
come todo esto?, parece un poco complicado ¿No?, pero si recordamos que estamos
en una facultad de arquitectura tenemos la oportunidad de averiguarlos en cada
clase. ¡Asistamos e interroguémonos!
Ustedes habrán notado que en muchas oportunidades nos encontramos frente a un
papel en blanco para iniciar un diseño y sentimos impotencia en algunos casos
para generar una propuesta. Estos momentos, generan la sensación de estar
perdidos en el espacio infinito, ya no azul ni negro como generalmente hemos
percibido, o como nos han mostrado en películas, fotografías y dibujos, sino en
un espacio totalmente blanco y desesperante, según el apremio que tenemos para
hacerlo, y si tenemos aparentemente el tiempo suficiente, nos consolamos
diciendo ¡Uhhh! hay tiempo, mañana lo hago, ¡Hoy no estoy inspirado!... ¡una
amanecida y sale! Pero en la hora de los hechos, ¡Que problema! ¿No es
cierto?......La tensión se incrementa cuando el tiempo es menor, cuando se
acerca la hora de entrega de lo que debemos hacer. ¿Un sketch o squisse de
comprobación?, ¿Un concurso arquitectónico?, ¿Una licitación? ¿Un cliente
apurado?, ¡Ah! …para muchos estudiantes de arquitectura, el boceto odiado o la
entrega del trabajo de taller,....bueno, sea cual fuere la circunstancia en que
nos hallamos, este fenómeno, es molestoso y preocupante en cada uno de nosotros
que podríamos tener esta dificultad.
¿Porqué sucede esto?, ¿Será que no tenemos condiciones innatas para
diseñador?, o como dijo algún profesor en la facultad ¿No habremos nacido para
arquitectos?, ¿Tendré que ir a sembrar papas? (con el respeto a los hombres del
agro, actividad muy importante por cierto).....¡No!, no se apresuren en definir
su situación,.. No por favor, la intención no es desanimarlos… sino que este
hecho definitivamente se produce porque no existe información en nuestra mente
sobre lo que nos piden, no hemos visto tal vez nunca, como han resuelto otros,
el problema que tenemos, si lo vimos, lo hicimos tangencialmente o no le dimos
importancia. Finalmente el escollo se presenta, por lo menos, porque no hemos
llegado a un entendimiento cabal del objeto a crear, al concepto particular y
personal de éste.
¿Recuerdan el concepto de arquitectura que lanzamos?.....“proceso”,....entonces
es problema de método y el que escojamos debe ser sistemático por que si no
cumple esta condición, siempre estaremos en el problema del astronauta sin
rumbo, en una dimensión desconocida, que simplemente es ignorancia de lo que
pretendemos hacer. En los talleres de nuestra facultad tenemos una etapa
importante que la denominamos “investigación” o “de recopilación de información”
en fin, podemos encontrarle una acepción coherente, pero el alma de esta etapa
es precisamente cubrir el vacío inicial de lo que venimos tratando, tener pleno
conocimiento de lo que vamos a diseñar y dentro de ello una personalidad a
plasmar y mientras planifiquemos adecuadamente este proceso, fijando claramente
los objetivos, dando prioridad a la búsqueda de información útil para el diseño
y no distrayéndonos apasionadamente en otros campos que incita esta etapa,
tendremos el éxito buscado; sobre todo pensando que tenemos poco tiempo y
necesitamos ahorrarlo para la práctica del diseño. Entre los variados ítems que
podamos tratar sobre el planeamiento de
edificios, básicamente la información que se
busca debe estar centrada en cuatro aspectos: El objeto arquitectónico a
diseñar, el usuario a servir, el territorio donde se va ha emplazar y la
temporalidad del mismo.
El objeto arquitectónico.
En el transcurso de mi poca experiencia como docente en la orientación para el
aprendizaje del diseño arquitectónico, escuché a algunos colegas mencionar que
para obtener originalidad en la creación de un objeto arquitectónico no es
conveniente ver tipos y prototipos o hechos concretos sobre el tema, porque
podría definirse en nuestra mente parámetros que limiten la creatividad y la
esperada originalidad en nuestro resultado. Al respecto debo decirles que el
aprendizaje de la arquitectura es como el de cualquier profesión, es decir se
basa en principios, fundamentos y experiencias logradas en el proceso de su
expresión durante la historia de la humanidad, pues el cúmulo de ellos genera el
progreso y desarrollo de su concepción. Por lo tanto es indispensable saber y
conocer, que han hecho antes de nosotros sobre el tema, que relaciones han
tenido los hechos arquitectónicos con los momentos sociales, económicos,
políticos y religiosos, con la disponibilidad de materiales, sistemas
constructivos y técnicas de sus culturas. Por otro lado, también nos interesan,
como enfocan hoy, los planteamientos modernos y actuales en su concepción y
definición de los mismos aspectos señalados…y… todo esto, para concluir en una
pregunta de rigor ¿Y cómo debo hacer ahora yo, el tema? ¿Cómo debe ser mi
expresión arquitectónica para mi época y para el lugar donde voy a ejecutar?
Bueno entonces será importante centrarse en estas preguntas para conseguir
respuestas apropiadas, en este análisis serán necesarios plantear patrones
referenciales, patrones reales y patrones ideales sobre el objeto a diseñar. Los
patrones referenciales los obtendremos del proceso histórico, los patrones
reales de la técnica actual y los patrones ideales, de la teoría existente y de
nuestras perspectivas que tenemos hacia el futuro.
Bien, tomemos nota de esta parte que es muy importante en la arquitectura. En la
concepción del objeto arquitectónico no sólo bastará el planeamiento sobre su
organización, constitución y magnitud, sino también sus características como
objeto de arte, es decir su forma. En este aspecto, tiene mucho que ver la
composición de los volúmenes que se va ha proponer, su grado de inserción al
contexto, su identificación con el territorio que lo alberga y probablemente la
filosofía y el mensaje que pretenda dar el diseñador. Muchas veces el aspecto
formal define la particularidad de su diseñador, puede mostrar un estilo de su
trabajo arquitectónico, en fin esta es una tarea muy elevada en la producción de
arquitectura, que exige experiencia y madurez en la concepción de los objetos
arquitectónicos. Para resolver este aspecto es importante revisar las variables
que intervienen en una composición…revisemos diseño básico, generemos muchas
imágenes en nuestra mente sobre el objeto arquitectónico que vamos a crear y
dibujemos bastante, es conveniente realizar varias alternativas de propuesta,
dibujemos como va ha quedar los espacios internos y como va ha quedar su
expresión en volumen externamente, dibujemos la interacción de los espacios
internos para notar el grado de estímulo a la percepción visual que tendrá el
usuario, dibujemos todos los ángulos externos de nuestro futuro edificio para el
mismo fin en su apreciación, no olvidemos ninguna parte de él, inclusive
pensemos que las circulaciones horizontales y verticales generan espacios y
estos generan volúmenes.
Definida nuestra organización de volúmenes, ahora sí podemos pensar en la forma
y ésta tendrá relación con el material que vamos a utilizar y con la adecuada
propuesta estructural que la soporte. En este momento del trabajo formal no
olvidemos de considerar la cubierta del edificio, elemento constructivo que lo
pasamos desapercibido generalmente y lo dejamos para el último. Recordemos que
la cubierta de los edificios constituye un gran porcentaje de su definición
formal. Finalmente debo recomendar en este punto, de no dejarse distraer con el
tratamiento de fachada en la definición formal, el trabajo de fachada es un
aspecto muy secundario en la propuesta de la forma del objeto arquitectónico. La
forma del objeto arquitectónico es el cuerpo principal y cuando el cuerpo
principal es proporcionado cualquier ropa no le quitará su belleza. El
tratamiento de la fachada puede dar o quitar realce a la armonía de la
composición de la forma.
El usuario.
El estudio del usuario es muy importante, por que es él, el más interesado en
obtener una adecuada organización espacial para el desarrollo de sus funciones,
en encontrar una envoltura aparente a su entorno, a su modo de vida, a sus
costumbres, al clima de su medio, a sus sentimientos y sobre todo que cubra sus
expectativas, de encontrar modernidad y elevar la calidad de su vivencia y todo
esto, en la mayoría de los casos, al costo mas bajo posible. Arquitecto… a mi me
gustaría que la edificación sea así o asá o…..como aquella de la esquina o como
la que vi en una revista o en una película…son expresiones y o actitudes que
encontraremos de algunos clientes sean individuales o de grupo, en sus afanes de
lograr una organización apropiada para ellos. Arquitecto aquí le dejo unos
croquis de lo que queremos que sea nuestro edificio…y nos alcanzan unos trazos
muy rudimentarios de lo que se puede asemejar a una distribución en planta
y…..son muy pocos los que realmente conocen la labor del arquitecto, y que dejan
en nuestras manos el destino de sus futuros edificios, es por todo ello que el
tema del usuario es un capítulo indispensable en el planeamiento del proyecto a
ejecutar. Entre otros aspectos, es imprescindible saber la organización que
tienen, las funciones y actividades que desarrollarán, el tipo y el número de
personas que ocuparán el edificio tanto las permanentes como las eventuales e
itinerantes, el sexo, las edades, su condición social, la instrucción que
tienen, su o sus condiciones económicas, sus medidas antropométricas e inclusive
sus situaciones emocionales que puedan tener por sus labores o funciones, etc.
El conocimiento de la cultura del grupo humano a servir es un aditamento muy
significativo para generar el concepto arquitectónico, sus condiciones de
organización social y el conocimiento de sus culturas tendrán ingerencia en la
posición a adoptar en la búsqueda de la identidad que debe tener el objeto
arquitectónico, por que de nada servirá el esfuerzo que realicemos en la
organización espacial que vamos a proponer para cualquiera de las actividades,
si ésta no va responder a la forma de vida y cultura que tienen y sobre todo a
la función que van a desarrollar dentro del objeto arquitectónico, porque esta
identificación espacial servirá también para lograr la valoración que darán
ellos a los objetos arquitectónicos que vamos a brindar, que se identifican con
ellos y que marquen diferencia con otros medios. La cultura que desarrolla el
usuario, como la música, la pintura, el folklore, la artesanía y hasta los
medios de producción son fuentes inspiradoras en la configuración de las partes
de la arquitectura a proponer.
El Territorio.
No existe edificio sin poblado, ni poblado sin edificios, es una correspondencia
intrínseca y una necesidad mutua, una convivencia constante, es por ello que no
podremos estudiar uno ni otro sin tener que ver de ambos. El medio o entorno
donde planeamos construir un objeto arquitectónico es tan importante que merece
mucho nuestra atención, porque incidirá en la determinación de cada parte o
elemento de nuestro objeto arquitectónico, sobre todo en como se va insertar en
él y como va ha ser el acceso que es el punto de conexión con su territorio. El
clima incidirá en el material, en la forma y en el espesor de la envoltura, en
la orientación que debemos darle para el aprovechamiento de las energías
naturales. Los accesos y la conformación de los paisajes y las buenas vistas nos
determinarán la jerarquía de los
espacios. La topografía y la resistencia de
suelo en la ubicación y disposición de los volúmenes, las características de las
edificaciones del entorno nos permitirá guardar unidad con ellas, su historia y
su centro histórico en buscar una identidad, revalorando su tradición, sus
elementos constructivos, colores y espacios tradicionales.
La temporalidad.
Cada material de construcción, tiene sus propiedades físicas y mecánicas y cada
material tiene su durabilidad en un medio de igualdad de condiciones. ¿Sabían
que se estima, que una edificación de ladrillo y concreto realizada técnicamente
de manera correcta y en condiciones normales dura de 1500 a 2000 años? ¿Será
cierto? Claro que hay indicios suficientes que indica ello. Entonces esto nos
indica que la posición de los arquitectos y diseñadores de edificios debe tomar
en consideración este aspecto muy importante por cierto, es decir ¿Podemos
pensar y decidir por la gente que vivirá de aquí a 500 años? ¿Podemos disponer
de los espacios que ellos usarán? ¿Tenemos el derecho de forzarlos a vivir en
espacios que a nosotros nos parece bien, sin consultarles? Es necesario
reflexionar, pero mientras tanto si podemos dar el tiempo necesario de
durabilidad a nuestros edificios, podemos prever ciertos cambios de los modos de
vida, podemos dar posibilidades de flexibilidad a los espacios que proponemos y
también podemos dar opciones de reciclarlos, pues bien, de esto se trata, de ser
racionales y pertinentes en nuestras propuestas y para ello planifiquemos bien y
detenidamente.
Hay mucho que hablar de arquitectura……..este es el comienzo. Mientras tanto es
menester recordar puntos imprescindibles no tocados en este inicio del proceso
que venimos hablando, me refiero a la inclusión de aspectos fundamentales en la
planificación mencionada, específicamente estoy invocando entre otros, al
conocimiento de las materias primas que dispone el arquitecto para su labor,
muchas veces no aludidas en los esquemas de investigación. ¡No, no! no hago
alusión a los lápices, pinceles, papeles u otros utensilios de graficación que
utilizamos en nuestra expresión, sino al interés primordial de conocer los
materiales de construcción que disponemos, los sistemas constructivos de los
mismos, los sistemas estructurales que los soportarán, la tecnología
arquitectónica (iluminación, acústica, ventilación, temperatura, etc), la
disposición correcta y racional de las instalaciones, las características y
especificaciones de montaje de equipos electromecánicos que ocupan un espacio
generando volúmenes y los valores estéticos y espaciales del lugar que debemos
utilizar, pues la alimentación de nuestro cerebro con toda esta información
adicional a los otros aspectos, nos permitirá disponer de alternativas varias de
envolventes a la organización espacial que planteemos, a las muchas
posibilidades formales que albergarán la función o funciones que se
desarrollaran en nuestro objeto arquitectónico que vamos a diseñar, teniendo
como soporte científico a la matemática, a la física y a las humanidades. Por lo
tanto el resultado exitoso de la investigación nos generará una acertada
conclusión, volcada en un adecuado concepto arquitectónico y una correcta
dimensión del programa arquitectónico, para un determinado territorio.
Sobre el autor:
(*) Jorge Sihuay Maraví; arquitecto
CAP 1610
Docente principal de la FARQ - UNCP - Hyo
<josima3@hotmail.com>
Colaborado para publicación en
Arqhys.com
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