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Mucha de la gente enterrada en estas tumbas estuvo
relacionada con la necrópolis de Gizeh, por haber ejercido en vida, funciones
sacerdotales. Al oeste y sur de la pirámide de Keops se encuentran los campos de
mastabas más extensos. Los núcleos de los campos occidental y oriental (más
recientes que la Gran Pirámide), consisten en mastabas construidas en piedra, de
dimensiones uniformes y dispuestas en hileras regulares. Los campos se siguieron
usando durante el Imperio Antiguo, introduciendo a menudo tumbas menores entre
las grandes mastabas. Las canteras, al sudeste de las pirámides de Jefrén y Men-kau-Ra,
con su superficie rocosa (creada artificialmente) proporcionaba las condiciones
ideales para las tumba excavadas en roca, las primeras de este tipo en Egipto.
Durante el reinado de Jufu se construyó en Gizeh una mastaba, como las mastabas
típicas. Tenía una superestructura construida en piedra, con un plano
rectangular y una superficie un poco inclinada. A través de esta superestructura
está un pozo abierto que se adentra en la roca terminaba en una cámara
sepulcral. El pozo quedaba cerrado permanentemente luego de depositar el cadáver
en la cámara mortuoria. La capilla de culto consistía en una o dos estancias
(construidas con adobes) frente a la cara este de la mastaba. Su elemento
principal era el poste de una estela inscrita con una representación del difunto
sentado a la mesa y con una lista de ofrendas. Éstas eran depositadas delante de
la estela en ciertos días y se destinaban al ka o espíritu del difunto. No había
nada más de decoración en la tumba.
Las primeras tumbas particulares egipcias construidas en piedra fueron las
mastabas de Gizeh. El diseño original experimentó un rápido desarrollo; entre
los cambios más importantes están los de la capilla: se introdujo (en algunas)
una capilla interior; la losa de la estela fue sustituida por una falsa puerta y
las paredes de la capilla empezaron a revestirse con una fina caliza y a
decorarse con relieves. Se construyeron pequeña pirámides para las esposas
principales de los faraones, situadas cerca de la estructura piramidal
importante. Sin embargo, la tumba de la reina Heteferes, esposa de Snefru y
madre de Jufu (al este de la Gran Pirámide), careció de una superestructura, y
de la momia de la reina. Pareciera ser un re-enterramiento apresurado. (Articulo enviado por:
Stewart Orozco
stewart.arq@gmail.com) |