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Época renacentista. EL
DIBUJO Y EL GRABADO.
Los grandes pintores del renacimiento fueron dibujantes de primera. Los
apuntes, bocetos y estudios que conocemos de Boticelli, Durero, Buonarroti, da
Vinci o Sanzio, quienes se destacaron por su majestuosa obra pictórica, revelan
gran maestría en el manejo del lápiz. El que más se destaca como dibujante es
Leonardo da Vinci, ya que a través del dibujo realiza sus famosos estudios
anatómico. |
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Su dibujo está pleno de rasgos finos pero firmes, destacando
las expresiones humanas. Sin embargo, el dibujo como técnica independiente, con
valor por sí misma, no fue considerado en la época, quedando reducido sólo a un
medio auxiliar de la pintura, para tomar apuntes rápidos del natural o hacer
estudios de composición, perspectiva, movimiento, anatomía y otros aspectos del
cuadro que iba a pintarse.
Las técnicas que solían emplear eran el carboncillo, la sanguina, el lápiz y la
tinta sobre papel. Pero si el dibujo no tuvo mucho interés para los artistas del
renacimiento, en cambio el grabado, sobre todo entre los alemanes fue muy
cultivado y se trabajó como una técnica autónoma, paralela a la de la pintura,
en sus dos formas principales: el grabado en metal (calcografía) y el grabado en
madera (xilografía), a cuya difusión contribuyó el reciente invento de la
imprenta en 1450. (Articulo enviado por:
Lluvia Velandia,
lluviadelv@hotmail.com) |