|
Es en esta época cuando se fijan los modelos clásicos del
Renacimiento. Se puede hablar de dos etapas, una clásica, hasta 1530 en la que
predomina el sentido de la medida, la proporción y el equilibrio; y otra
manierista en la que se rompe la escala humana. Es ahora cuando se fija el
modelo antropocéntrico. Predominan las plantas centralizadas y los edificios que
conservan la simetría. La figura más representativa de esta época es el Bramante
(Donato di Pascuccio D’ Antonio). Él es el auténtico iniciador de la
arquitectura del Cinquecento y el primer arquitecto de San Pedro del Vaticano.
En los primeros tiempos construye la catedral de Pavía. En Roma el Bramante
construye la iglesia de Santa María de la Paz, con una planta octogonal, San
Pietro in Montorio, con una planta circular y el jardín de la Piña en el
Vaticano. En su arquitectura encontramos el orden y la medida entre proporción
de masa y vano. Rafael Sanzio, aunque más conocido como pintor, fue un
importante arquitecto en Roma. Construyó los palacios de Vidoni en Roma y
Pandolfini en Florencia, la capilla de los Chigi, y dirigió las obras de San
Pedro del Vaticano. Otros arquitectos de la época son: Baldassere Peruzzi, que
sucede a Rafael en San Pedro del Vaticano: villa de Farnesio, y Antonio
Giamberti da Sangallo: palacio de Albisola.
Roma también domina durante el período manierista. El estilo se vuelve más
refinado y efectista, rompiendo con los modelos clásicos al utilizar un orden
gigante y alternar los elementos con cierta artifiocisidad. Miguel Ángel
Buonarroti es uno de los grandes arquitectos del momento. Construye la cúpula de
San Pedro del Vaticano, en la que encontramos la misma simbología que en la de
Brunelleschi, en Florencia. Comienza a utilizar órdenes gigantes, y es el
auténtico iniciador del manierismo. Giacomo Barozzi, el Vignola, es uno de los
grandes arquitectos de la época. Sus edificios están poco ornamentados. Sin
embargo, él es el campeón de la causa contrarreformista. Utilizó sobre todo el
orden toscano en las columnas, con su fuste liso. Construye, el palacio Farnesio,
San Luis de los Franceses y El Gesú que será un modelo para la estética del
barroco. También intervino en San Pedro del Vaticano. Venecia pasa a ser el
centro del arte, tras el saqueo de Roma en 1527. Aquí el arquitecto más genial y
original fue Andrea Palladio. Escribe Cuatro libros de arquitectura, en el que
plasma sus ideas, y será la obra fundamental de la formación de los futuros
arquitectos. Está profundamente influida por la tradición romana y la estética
manierista. Inventa el motivo paladiano (un arco entre dinteles) y usa el orden
gigante, en el que las columnas abarcan más de un piso. Construye la basílica de
Vicena, las villas Godi, Capra, Bárbaro y Malcontenta, la fachada de San Pietro
del Castillo y la iglesia del Redentor en Venecia. Otros arquitectos son Giulio
Romano: palacio del té en Mantua, Bartolomeo Ammanati: colegio de los jesuitas
en Roma, Pirro Ligorio: casino de Paulo IV y Doménico Fontana: palacio de Letrán
y Biblioteca Vaticana. En Venecia destacaron Sansovino: cúpula de San Marcos, la
Casa de la Moneda, Biblioteca de San Marcos, y Vicenzo Scamozzi, ante todo un
teórico que construye según el modelo de la Biblioteca de San Marcos. (Articulo
enviado por: Felipe Vergara Lucero-
bodyarquipro@yahoo.com) |