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El Nuevo Urbanismo y
La Importancia del Lugar. La ciudad urbana es un elemento difícil de
medir, pero el traslado de personal de empresas de una ciudad a otra, o la
elección de la ciudad idónea para la implantación de nuevas oficinas
representativas, se hace buscando aquellas ciudades que ofrezcan mas cantidad de
elementos imprescindibles para el personal cualificado de dichas empresas:
espacios públicos agradables y seguros, exentos de contaminación, tiendas de
marcas globalizadas, buenas conexiones virtuales y reales, una calidad
arquitectónica medida en función de la capacidad de aparición en los medios de
determinados elementos, buenos servicios públicos privatizados, posibilidad de
vivir aislados y sin interferencias respecto a la ciudad. Los productos no son
las únicas cosas que se desmaterializan en el nuevo mundo ingrávido del comercio
electrónico. También se reduce la propiedad inmobiliaria. Las oficinas van
desapareciendo los espacios privados. Muchas empresas han diseñado el nuevo
espacio de sus oficinas para fomentar el trabajo en red dentro de la empresa,
despachos abiertos, a veces denominados puertos. Desarrollo reticular espacios
abiertos que probablemente producirá un incremento de la productividad del 20 al
30%. A los trabajadores se les dota de teléfonos móviles y ordenadores
portátiles y se les anima a usar el tiempo de manera más eficiente trabajando en
casa o en las oficinas de sus clientes. Introduciendo un sistema de
funcionamiento que utilizan oficinas compartidas mediante este sistema de
hosteleria.
La pérdida de intimidad, escondida tras la aparente libertad que son capaces de
otorgar las TIC y que terminan favoreciendo una transformación del tiempo
personal en tiempo controlado, ya sea dedicada al trabajo o al consumo dirigido.
Los edificios y sus arquitectos son la garantía de la visualización mediata de
la empresa y de la ciudad. La reducción de la superficie de las grandes empresas
se contrarresta o compensa con la calidad de imagen del edificio. Los
arquitectos elegidos para los proyectos emblemáticos arquitectos en transito
constante de un punto a otro del planeta definen su actuación mediante una
imagen de firma y por su capacidad de ubicuidad. Su acción se limita a la ‘’
idea de marca’’, a un sello, desarrollado por alguna de sus múltiples factorías.
Se puede establecer una comparación entre este método de producción de
arquitectura con el de una gran fabrica posfordista de bienes de consumo y de
moda, donde la diversidad y la diferencia no son mas que una apariencia
enmascarada que se apoya en la capacidad de distribución planetaria. El espacio
del consumo, que antes ocupaba lo local con sus particularidades y sus
diferencias, se suplanta ahora por esta diferencia prediseñada de fabrica una
lógica que sirve tanto para la sede central de una empresa como para un museo,
un aeropuerto o un intercambiador de transporte rodeado de equipamiento de
servicios que servirán de iconos para la atracción del capital global.
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