|
Planeamiento Urbano; gestión y puesta en práctica.
Para hacer posible esta intención de adecuar el planeamiento a su gestión se nos
presenta una primera exigencia del planeamiento por sus destinatarios y, ante
todo, por los responsables del mismo ya que solo así se podrá evitar su falta de
aplicación por desconocimiento o discrepancia como tantas veces ocurre. A tal
fin, esta regulada una participación mínima de los ciudadanos en el planeamiento
urbano que es imprescindible, pero no resulta suficiente por lo que todo
esfuerzo en el sentido de explicar las decisiones que implicara la ordenación
propuesta serán pocos. En el mismo sentido el redactor del planeamiento ha de
asumir que es la colectividad la que debe de ir haciendo suya la ordenación y
conocer sus implicaciones futuras y ello debe ser hecho mediante los cauces
previstos en la normativa urbanísticas en la que los ayuntamientos son los
protagonistas de las decisiones en la materia de la ordenación urbana de sus
municipios y, en consecuencia, los responsables políticos y técnicos del
ayuntamiento deben conocer y asumir la ordenación que se elabora y , ello, a lo
largo de todo el proceso de redacción.
Es de señalar que los profesionales que preparan los documentos urbanísticos no
deben caer en la misma ingenuidad de creer que su trabajo es suficiente por si
mismo para lograr los efectos deseados de regeneración social y física ya que
supone la solución ideal e idónea a todos los problemas y en cualquier
circunstancia. Dado que esta ultima posibilidad de lograr la panacea no es
creíble hay que ser modestos y lograr que los demás participen, colaboren y
asuman las decisiones que adopten, pero esto desde luego es bastante mas
complicado que plasmar una idea personal y pretender imponerla. Dentro de ese
esfuerzo imprescindible de tratar de que se conozca y asuma la ordenación, y que
esta sea posible de gestionar, es preciso plantearse cual ha de ser. Es
necesario, a tal fin, preparar no solo las características de la ordenación en
general sino también definir aquellas actuaciones que consideran claves para que
la ordenación se vaya haciendo realidad. |