|
Como en
Santa Sofía,
su principal elemento era la cúpula central sobre planta
cuadrada, flanqueada por cuatro brazos iguales dispuestos en
cruz. Sin embargo, la cúpula no
estaba sostenida por pechinas, sino por trompas (pequeños
arcos ascendentes fijados en diagonal en las esquinas del
cuadrado). Las zonas más bajas del espacio interior
correspondían a los pequeños espacios creados entre los
brazos de la cruz y el gran cuadrado dentro del que se
inscribe la iglesia.
El periodo bizantino medio: el arte comneno La
segunda fase más importante del periodo bizantino medio
coincidió con el dominio de la dinastía imperial comnena
(1081-1185). Su arte inauguró una nueva tendencia artística
que se continuó en los siglos sucesivos. El icono de la
Virgen de Vladimir (c. 1125, Galería Tretyakov de Moscú)
muestra un carácter humanístico bastante alejado del primer
arte bizantino. Ahora la Virgen María, en lugar de mostrar
el tradicional hieratismo, aprieta su mejilla con la del
niño Jesús. En un fresco del año 1164 de la iglesia de San
Pantaleón en Nerezi (Croacia) podemos encontrar el humanismo
comneno en un nuevo tema iconográfico, el Threnos o Virgen
dolorosa, representado con un intenso patetismo. Al igual
que la Virgen de Vladimir, esta pintura al fresco es obra de
un pintor de Constantinopla.Las series más extensas de
mosaicos comnenos son los realizados a partir de 1174 por
artistas bizantinos para la gran iglesia de Monreale en
Sicilia.
El esquema decorativo de los mosaicos orientales
tuvo que readaptarse a la estructura de la basílica. Las
escenas del libro del Génesis ocupan los espacios pictóricos
situados entre y por debajo de la arquería de la nave
central, siguiendo un precedente occidental. Los temas de El
sacrificio de Isaac, Rebeca en el pozo y Jacob luchando con
el ángel, representados en un nuevo estilo narrativo más
dinámico, se adaptan hábilmente al espacio plano de los
arcos. Arriba, en la inmensa semicúpula del ábside, se alza
el gigantesco busto del pantocrátor. Estos mosaicos de
Sicilia son otro ejemplo de la exportación del arte del
periodo medio hacia los territorios situados más allá de los
límites del Imperio oriental. En algunas cúpulas del oeste
de Francia pueden detectarse influencias del arte bizantino.
En la república de Venecia el arte y la arquitectura
bizantina predominaron durante los siglos XI y XII. La
catedral de San Marcos (iniciada en el año 1063), con sus
cinco cúpulas, fue construida siguiendo el modelo cruciforme
de la iglesia justiniana de los Santos Apóstoles de
Constantinopla. En la catedral de Torcello el gran paramento
del Juicio Final en el muro occidental y la obsesionante
visión de la Virgen y el niño en la semicúpula absidal
fueron probablemente obras de artistas orientales. El arte
bizantino se introdujo en el Imperio ruso gracias a la
catedral de Santa Sofía de Kíev, fundada en el año 1037. La
influencia bizantina en el arte occidental se prolongó hasta
el siglo XIII. En el extremo oriental, sin embargo, el
periodo medio tuvo un final traumático con el saqueo de
Constantinopla por los caballeros cruzados en el año 1204.
El periodo paleólogo o tardobizantino
Cuando la última dinastía bizantina, la de los emperadores
paleólogos (1258-1453) accedió al poder el año 1261, terminó
el breve intervalo de tiempo durante el que Constantinopla
estuvo bajo dominio occidental. Durante el periodo paleólogo
tuvo lugar el último florecimiento del arte bizantino, que
mantuvo hasta el final su vitalidad y creatividad
artísticas. En este periodo
evolucionaron ciertas características arquitectónicas que ya
habían sido prefiguradas en el periodo bizantino medio, bajo
los comnenos. En general las proporciones verticales se
enfatizaron y las iglesias con cinco cúpulas se convirtieron
en la nueva tipología dominante. Los tambores, elementos
sobre los que descansan las cúpulas, fueron estructuras
elevadas de planta octogonal, mientras que las cúpulas se
redujeron a pequeñas linternas. Se concedió una atención
especial al embellecimiento de los exteriores.
atrás... |