Cimentaciones de piedra


   

Los cimientos de mampostería (mampostería es el elemento constructivo y /o decorativo, construido a base de piedra, simplemente acomodada con el cuatrapeo necesario o bien colocadas con algún aglutinante, pudiendo tener mamposterías secas comunes o cementadas para mayor resistencia), se utilizan cuando las cargas no son muy fuertes y la construcción es permanente, pero si el peso es excesivo y la fatiga es baja su utilización no es conveniente;  se utiliza la piedra braza (si existe en el lugar este materia), siendo el material más común en cimentaciones, con la cual se obtienen muy buenos resultados debido a su resistencia, facilidad y rapidez en su trabajo.

Las piedras deberán colocarse cuatrapeadas, las juntas estarán perpendiculares a las cargas de apoyo para evitar deslizamientos y juntas continuas para no tener cuarteaduras, considerándose generalmente una resistencia de 20 kg/cm² de tierra y de 15 kg/cm² a la mezcla. Las proporciones para el mortero de cimentación serán: 1:6 Uno de calhidra y 6 de arena, o con mayor resistencia y adherencia 1:3:15 proporción de cemento-calhidra-arena. Para la cimentación de piedra esta deberá ser sana y no intemperizada; no se aceptaran pedruscos que presenten grietas, huecos o algún defecto similar; no se utilizaran riscos en forma de laja y tendrán una resistencia mínima a la compresión normal, a los planos de deformación de 150 kg/cm² y una resistencia mínima a la compresión perpendicular a los planos de deformación de 100 kg/cm.
Las piedras tendrán un peso de 25 kg (proporcionalmente), debiendo humedecerse perfectamente antes de su colocación para evitar pérdidas en el agua del mortero al fraguar. En las primeras piedras que se coloquen se deberá procurar que queden las mas grandes y con la superficie mayor, asentadas sobre la plantilla la cual deberá humedecerse previamente.

Las juntas entre la piedras deberán llenarse con mortero con un espesor de 2 cm (no menor de 2 cm ni mayor de 4) el volumen del mortero deberá ser igual a un 30% de la capacidad total como máximo (no se deberá tener huecos), por lo menos el 25% del volumen de las piedras se deberán colocar a tizón para lograr un perfecto cuatrapeo y se deberá limitar al máximo el uso de rajuelas y no se permitirá por ningún motivo el uso de calzas; la cimentación de mampostería se deberá mantener húmeda durante tres días. Es conveniente que el ángulo que forma el escarpio (superficie inclinada) del cimiento para proporcionar la ampliación de la base, no será menor de 60º con relación a la horizontal, y el ancho de la base no deberá pasar de 1.50m; el ancho de la parte superior del cimiento estará dado por el ancho de la piedra, y no será menor de 30 cm, y para que las cargas que recibe el cimiento sean repartidas uniformemente se colocara una cadena de concreto armado; perpendiculares a esta dala de repartición se colocaran los refuerzos (castillos) necesarios para evitar el volteo.

Si el cimiento es de piedra en la colindancia deberá procederse a tomar el par de fuerzas (que se forma debido a que las resultantes de carga y a la reacción del terreno no son colineales) de volteo, por medio de uniones o amarres (a los cimientos interiores) que actúan como tensores y evitan que el cimiento pueda girar, pudiendo hacerse con dalas de concreto (dalas de repartición o simplemente como tensores). Este cimiento colindante debe construirse más profundo que los demás para contrarrestar el volteo, o bien utilizando una trabe de volteo o si no remeter el cimiento.
Cuando se tienen cargas desiguales es necesario compensar la cimentación haciendo su sección en forma trapezoidal o bien haciéndola escalonada. Los cimientos de piedra son indicados para construcciones ligeras pero al ser pesada esta cimentación se reduce considerablemente la capacidad de carga del terreno para soportar las cargas superiores, recomendándose en este caso la utilización de cimientos de concreto armado.

El uso de de contratrabes se hace necesario cuando se tienen elementos aislados de carga (columnas) o combinación de aislados y corridos (pilares y muros), pero el uso de contratrabes es muy recomendable en cimientos corridos de piedra en caso de tener mucha carga; en ocasiones puede tenerse una contratrabe en lugar de la cadena de unión, en cuyo caso puede igualarse el nivel de corona, disminuyendo el peralte del cimiento o haciendo más profunda la cimentación. La cimentación corrida puede usarse para estructuras de muros de carga, de apoyos aislados o mixtos (cuando se utilizan muros de carga en las construcciones de edificios estos pueden ser hasta de cuatro niveles por sus características de trabajo), o sea, generalmente se utiliza en edificios con claros de 5 m entre muros, con una altura total de 12 m, y a partir de estas dimensiones los elementos cimentantes resultaran más caros y más pesados, obligando al diseño estructural a tener otro tipo de cimentación y estructura.

Al estar ejecutando la cimentación se habrá planeado la instalación de los elementos del drenaje, teniendo juntas y pasos de ductos en la mampostería o elementos de cimiento.  Es importante hacer notar que para lograr dichas juntas es necesario el uso correcto y material adecuado con afinidad de estos, ya que la función de una instalación sanitaria bien planeada en su especialidad es de retirar de los edificios las aguas negras y materias de desecho para que estas no representen un peligro para la salud al descomponerse; para este caso una instalación sanitaria debe estudiarse y planear de tal manera que se aprovechen las cualidades de los materiales que se empleen de la manera mas practica y económica pero ante todo sin sacrificar las exigencias higiénicas y sistemas que requieren las nuevas construcciones. Los reglamentos  y códigos sanitarios tienden a garantizar el funcionamiento adecuado, al determinar los requisitos mínimos a que deben sujetarse estas instalaciones. Esta instalación es mediante conductos cerrados, con diámetro especificado según el uso y pendiente necesaria para dar salida a toda clase de aguas servidas, ya sean ocultos o visibles.

Los ocultos son colocados bajo el piso de las construcciones y pueden ser de tubo de concreto o bien de plástico rígido o PVC. Los visibles son los apoyados sobre el piso bajo o suspendidos de los elementos estructurales del edificio y pueden ser  de fierro fundido, de fierro galvanizado y plástico o PVC rígido.  Antes de proceder a la colocación de los tubos del drenaje, se consolidará el fondo de la excavación para evitar asentamientos del terreno y problemas en la instalación. Aunque a veces se usa en la acometida (que es la parte de la instalación sanitaria que se conecta al colector público o drenaje municipal), tubería de concreto, es recomendable hacer notar que las juntas entre estos tubos no son flexibles y por lo tanto no soportan las flexiones producidas por asentamientos en el terreno o por hundimientos o temblores, que al romperse producen filtraciones que al repararse son solo soluciones temporales, perjudicando al cimiento y produciendo humedades; por lo cual se recomienda estudiar otro tipo de material que permita una buena instalación, que sea perfectamente hermética y que permita cierto grado de flexibilidad. La tubería se colocara cuando menos a un metro de distancia de los muros para evitar posibles humedades. Se colocara con una pendiente mínima del 2% para diámetros hasta de 76 mm, siendo 32 mm el diámetro mínimo de desagüe debiendo tener registros a una distancia que establezcan los códigos o reglamentos municipales, no debiendo exceder de 10 m .




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