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Para que no se produzca en nuestro país la
nota inicial de una universal modulación, cuya esperanza figura
en las más inmediatas perspectivas del mundo: sobre el área en
catástrofe de las ciudades martirizadas por la guerra, el genio
del hombre empieza ya a proyectar las formas nuevas de la
convivencia humana. Por el contrario, la esencial circunstancia
de nuestra juventud histórica y la de nuestra venturosa paz, nos
sitúan en la obligación moral de crear nuevas formas de vida
anticipándonos a cuanto de proyecto y de ensueño subsiste aun en
un mundo de pueblos en llamas y ruinas. Este pensamiento de Bonet, es tomado del Cuaderno N° 1 de OVRA, titulado Estudio de
los Problemas Contemporáneos para la organización de la vivienda
integral en la República Argentina. Sin duda, el texto recoge
parte del optimismo del Grupo Austral. Pero mientras éste estaba
dirigido a los arquitectos y sus problemas, en el manifiesto de OVRA el horizonte es más amplio, próximo a cierto
redescubrimiento no exento de mesianismo de lo americano,
coincidente con otras iniciativas similares en otros lugares del
continente.
Reflexiones de Antonio Bonet sobre la arquitectura:
"Los elementos arquitectónicos
que formarán la nueva ciudad estarán formados por una serie,
poco numerosa, de estructuras sistematizadas. Esas estructuras,
podrán llegar al máximo de su perfección estética, técnica y
económica, ya que además de estar colocadas en terrenos libres,
su estudio debe estar basado en el perfeccionamiento progresivo
de los mismos tipos, tal cual se ha hecho en
las grandes arquitecturas del pasado. Dentro de esas
estructuras, que serán la expresión del esfuerzo del hombre
social, para lograr el orden y la armonía de su época, se
conseguirá una libertad jamas alcanzada para el desarrollo de la
vida del hombre como individuo, y la de sus instituciones.
Es bien cierto que estamos aun lejos de esa etapa, Pero no cabe
duda de que una vez demostrado que los edificios modernos pueden
desarrollarse en estructuras simples, cada vez más parecidas
entre sí, se hará potente la importancia de este sistema. Esos
edificios serán utilizados y acondicionados para los mas
diversos usos, sin envejecer con ello, a pesar de que deberán
funcionar en una época cuyos programas sociales, industriales,
etc., están en permanente evolución. Voy a terminar con la
confesión de mi convencimiento de que agrupar los programas para
la unificación de las estructuras, es algo enormemente difícil,
pero no hay duda alguna de que es el camino que nos llevará a
las verdaderas formas arquitectónicas de nuestra época. en las
que se desarrollarán libremente los diversos programas sociales,
culturales higiénicos, etc., que deben formar la estructura de
la nueva sociedad.
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