Arquitectura y salud



Los esfuerzos realizados para responder a las restricciones económicas y a la idea de que la hospitalización sólo debe tenerse en cuenta cuando no exista otra alternativa apropiad.

Lo han ido llevando a modificar los principios que han regido la atención hospitalaria desde los comienzo de su aparición como institución relevante dentro de nuestra sociedad. A fines del siglo pasado y principio de éste se desarrollaron aproximadamente 60.000 camas y el hospital se convirtió en el lugar donde el desamparado acude en busca de ayuda a sus males; aparece entonces “el hospital de la caridad”.
La medicina con los progresos que comenzaron a registrarse en el siglo XIX en el campo de la ciencia y de la tecnología irán transformándolo en el tiempo, en un centro de asistencia médica de referencia.

En este periodo el hospital europeo es la forma que se traslada a nuestro país; el hospital horizontal y pabellonal llamado de “planta francesa” (3) se instala en la Argentina. ( Hospital Ramos Mejía Ciudad de Bs.As.). Tras la segunda guerra mundial el progreso de los adelantos médicos sigue un ritmo acelerado y nuestro país, mirando ya a Norte América, desarrolla 65.000 camas hospitalarias (1940/1955). El hospital vertical hace su entrada en la trama urbana de las ciudades. El rascacielos del norte (4)se traslada a nuestro medio y surgirá el hospital moderno, el hospital en altura “el hospital de la enfermedad” . ( Hospital Escuela General San Martín Ciudad de Bs. As.) Este hospital en la últimas décadas del siglo se transformará, con una sofisticación y complejidad médica de envergadura, en “el hospital de la excelencia médica” e incorporará el sentido de la indeterminación operativa (proyecto BID/Gobierno Argentino 1987).


Hoy existen en el país 150.000 camas aproximadamente. Estas tres tipologías hospitalarias; adoptadas más que adaptadas (5), siguen funcionando integradas o no, según sean las posibilidades socio económicas de la población. La caridad, la enfermedad y la excelencia médica, están presentes en distinta medida en cada hospital, según sean las posibilidades de desarrollo del mismo en su medio socio económico. En el presente el hospital de la caridad, el de la enfermedad y el de la excelencia médica enfrentan a una nueva propuestas que desarticula a este Hospital de tres tiempos y tres espacios engendrados hace 100 años. Hoy asistimos al nacimiento de una nueva concepción de Hospital, que no responde ya a la imagen de la caridad, ni de la enfermedad, ni de la excelencia medica sino a una reorientación del pensamiento político de mercado, y su signo -nos atrevemos a afirmar- es “el hospital del producto”; entendiendo por producto al resultado de un proceso que tiene que satisfacer la necesidad de “otro”, que cubre los gastos y deja un beneficio. Este producto se puede llamar: asistencia de urgencia; asistencia de diagnostico por imágenes; asistencias para estudios de laboratorio; asistencia para diálisis; etc. En el hospital se deben recaudar los fondos necesarios para que pueda subsistir.

Esta “necesidad” de subsistencia lo convierte en un objeto que debe ser apreciado por la demanda y aquí comienza entonces la propuesta médica-arquitectónica de “las nuevas y atractivas imágenes”. El mercado nos está guiando hacia hospitales que se acercan más al Shopping, al Supermercado que a la imagen de un centro de solidaridad de la sociedad para aliviar sus angustias, sus miedos y sus dolores. La imagen y la forma arquitectónica, prevalecen por encima del objetivo principal que es la atención del hombre. El hospital y su respuesta arquitectónica han entrado en un campo donde; como en el Shopping y el Supermercado; la imagen debe vender. Hay que hacer caja. Las imágenes de el hospital del producto se han basado en el establecimiento de la atracción médica-arquitectónica una expresión mas de la modernidad, donde la caricatura ha suplantado al objeto mismo. El espíritu progresista, lo mismo que la carencia de historicidad se sustituye por la cita. La cuestión es que la esencia de la obra parece ser olvidada. Parecería que en este intento de ”globalización del planeta” – en esta debilitada y hermosa Argentina – seguimos adoptando en lugar de adaptar. La pregunta que nos hacemos frente a este panorama de egoísmos y soberbias encontrados es la siguiente: ¿Deberían hacerse hospitales, centros de salud, sanatorios, etc. con propuestas costosas ; cuando millares de niños mueren en el planeta por año pudiendo salvarse y 250 millones de ellos son obligados a trabajar en este planeta TIERRA en condiciones de esclavitud?]

(6) Un estudio hecho dentro de los Estados Unidos, por los consejeros Estatales de Educación concluyó diciendo que : “nunca antes una generación de niños ha sido menos salubre, menos atendida o menos preparada para la vida que sus padres en la misma edad”.
(7)En nuestro país un estudio realizado en la ciudad de Rosario demuestra que los niños nacidos en los hospitales públicos nacen con menos peso y tienen una talla menor que los que nacen en clínicas y sanatorios privados. Dice el Dr. José Belizán …“Existe una diferencia de gran envergadura. El embrecimiento que sufrió Rosario en los últimos años ha generado un notable crecimiento de mujeres con malas condicione de embarazo y que tienen hijos más deteriorados biológicamente” … “estudios de desarrollo mental y neurológico muestran que el niño al nacer obtendrá menores coeficientes intelectuales”.
(8) (Rosario es una de las tres ciudades mas importantes del país). ¿Que significó “Salud para todos en el año 2000” (Alma Ata 1978)?

(9) ¿Una utopía o simplemente un discurso mas del pensamiento determinista?. ¿Algo había que decir sabiendo de antemano la imposibilidad de cumplir con el discurso? ¿Cual es el discurso en el presente? Creemos que ya no caben mas discursos en el ámbito de la Salud, éstos se han estado convirtiendo en metáforas. El hospital que aún subsiste; desgastado y enfermo; como el último eslabón de la complejidad de atención hacia el encuentro con la salud o la muerte digna ¿Se convertirá en un Shopping o en un Supermercado intermediario entre los alimentos y una población cada vez mas necesitada de ellos?. Creemos que ha llegado el momento de montarnos sobre las profundas dudas que nos plantea un presente donde la complejidad y la incertidumbre están instaladas entre nosotros y construir nuevas propuestas; los técnicos las llaman “montar nuevos escenarios”; donde el dolor, el miedo y la pobreza no sean olvidados por discursos numerados. Esta revisión se configura con la idea de analizar los mecanismos de razonamiento deterministas que hemos tenido muchos de los técnicos en salud. Creemos en la necesidad imprescindible de incorporar a intelectuales y pensadores -¿y por que no a poetas?*(•)- para buscar juntos soluciones en caminos posibles. Dice Ylya Prigogine: “Nos estamos alejando cada vez más de la naturaleza y fragmentando los conocimientos; las ciencias exactas y las ciencias humanas están condenadas a progresar juntas o bien a perecer juntas”.

(10). Pensamos con audacia -seguramente empapada de ignorancia- y con la humildad de los sentires que deberíamos revisar la razón que nos lleva a seguir concibiendo obras autónomas y competitivas que tienen un costo muchas veces mayor que el producto en sí. Dudamos de discursos pomposos llenos de retórica, de la exacerbación de la excelencia tecnológica, de la política ensombrecida metida dentro de la salud. ¡Dudamos!. Al pensamiento racional le aqueja la sobrecarga de su propio olvido del ser, “la razón ha enfermado de sí misma” diagnostica Adorno; no hay un propósito que se sostenga, la autorreferencia, lo integral, lo determinado se sustituye por la apariencia sin llegar a la esencia del objeto. ¿Que hacer? Nos parece que ha llegado el momento de revisar el porqué del “organismo hospital” como organismo viviente de atención a las personas y como espacio físico que envuelve y dialoga con las necesidades reales de esas mismas personas. • Revisar las propuestas presentes; sabiendo lo difícil que será intentar hacerlo sumergidos en la incertidumbre, en la complejidad y en la idea del caos: “…es toda la visión determinista del mundo la que se derrumba. En resumen el azar forma parte de la realidad física …”).
(11). • Revisar el objetivo en sí mismo del hospital. • Revisar la razón que nos lleva ha seguir adoptando propuestas pertenecientes a un primer mundo con profundas dudas sobre sí mismo. Aquí recordamos al psicólogo político indio Ashis Nandy(12) que nos dice desde el otro extremo de la Tierra : “Si todos los indios supiesen leer pronto no quedaría un solo árbol en la India para proveer de materia prima para la fabricación de papel .

Mi ejemplo es modesto, pero ilustra por sí solo sobre la imposibilidad práctica, para nuestro país y para la mayor parte de las naciones del tercer mundo , de entrar en el modelo de desarrollo occidental” Guy Sorman dice al respecto que para Nandy “…las políticas de desarrollo del tercer mundo están en búsqueda de una quimera”. • Revisar lo aleatorio de los descubrimientos científicos que entrarán en nuestros edificios hospitalarios en este próximo siglo; seguramente trastocándolo todo. Solo nos basta señalar; entre tantos otros; a los que llegarán de la biogenética, de la informática y la nanotecnología. En este último campo de las investigaciones de la ciencia los científicos afirman que cuando se llega a niveles tan íntimos, la materia tiene propiedades nuevas y desconcertantes y parecería que hay que comenzar desde cero a elaborar leyes físicas que puedan explicar sus comportamientos. •

Revisar el concepto determinista para concebir servicios de salud dentro de una visión de lo incierto. Responder al “nosé” con la búsqueda de nuevos instrumentos. • Revisar la complejidad de manera de ordenar los espacios y los tiempos para que puedan ser flexibles a nuevos destinos. • Revisar la idea de caos donde el azar forma parte de la realidad física. El objetivo es responder a la sorpresa y desembocar en un orden que sea producto de revisar la razón determinista imperante. No hay propuesta apropiada a partir de datos parciales, surgidos de análisis parciales bien sintetizados. Se construye a partir de referencias que serán transgredidas en la misma propuesta creativa. • Revisar el pasado y el futuro donde “lo pequeño puede ser hermoso” en el decir de Schumacher. “Los progresos de la ciencia y la tecnología durante el último siglo han sido tales que los peligros han crecido aún más rápidamente que las soluciones” La idea del crecimiento económico ilimitado necesita ser cuestionado en base a la disponibilidad de recursos básicos y a la capacidad del medio ambiente para absorber el grado de interferencia que ello implica”

(13). Aquí cabe mencionar la declaración de interdependencia en el XVIII Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos (Chicago 1993), donde se indica que en gran parte la degradación global del ambiente, se debe al entorno construido y por lo tanto a los arquitectos y donde se recomienda buscar los mecanismos necesarios para arribar a una nueva concepción de la planificación y el diseño. La esencia de dicha declaración fue la de responsabilizarse en encontrar “una arquitectura sustentable” y basada “en el rol determinante de las comunidades locales, en la puesta en marcha de su porvenir en favor de la formación de la comunidad de diseño interactivo, dentro de los procesos de construcción propios, para concebir establecimientos ecológicos y viables”. •

Revisar las necesidades de manera que todos las personas accedan a los beneficios de la salud, incorporando la idea de “la ética de la austeridad.” Hacerlo es tratar de reconocer como valor indiscutible a la solidaridad. Gandhi dijo: “Es más probable que la tierra proporcione lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre pero no la codicia de cada hombre”. Aquí no hacemos eco de la alegría -¿de la utopía?- de Schumacher “Un hombre dirigido por la ambición y la envidia pierde el poder de ver las cosas tal como son en su totalidad y sus mismos éxitos se transforman entonces en fracasos….El Producto Nacional Bruto puede crecer rápidamente, tal como lo miden los estadísticos, pero no supone bienestar para la gente, que se encuentra oprimida…Desde un punto de vista económico , el concepto principal de la sabiduría es la permanencia. Debemos estudiar la economía de la permanencia…La economía de la permanencia implica un profundo cambio en la orientación de la ciencia y la tecnología …requiere una nueva orientación de la ciencia y la tecnología hacia lo orgánico, lo amable, lo no violento y lo hermoso” .

(13). Esta propuesta de revisar se basa en la idea de observar al hospital en su contexto global -la salud- y en su respuesta arquitectónica -el edificio hospital- dentro de una demanda indeterminada, compleja y ubicada en un entorno donde la desintegración del sector es evidente. Estamos presenciando la deshumanización del hospital y de la arquitectura sin abrir las puertas a los interrogantes sobre los que deberíamos montarnos para encontrar un camino hacia el futuro con la incorporación de nuevos instrumentos; quizás de la misma manera que los investigadores del microcosmos intentan hacerlo. Finalizamos estas reflexiones llenas de deseos de cambios y probablemente muy pobre en sus contenidos (seguramente por lo amplio y complejo del tema y por nuestras propias limitaciones para hacerlo) con una frase que hemos encontrado en viejos apuntes que no recordamos a quien pertenece: “Hoy; edificios,. centros comerciales, supermercados aeropuertos, hospitales; hermosos hijos sin sentimientos. ¿tienen sentido?”. Frase que nos lleva a repetir, la cita de uno de los maestros de la arquitectura de este siglo: “La arquitectura es un acto de amor y no una puesta en escena”.

(Enviado por el colaborador: Arq. Carlos Quaglia.)

Para citar este articulo en formato APA: ( ARQHYS. 2012, 12. Arquitectura y salud. Revista ARQHYS.com. Obtenido , de http://www.arqhys.com/casas/salud-arquitectura.html.)




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