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Pulsadores de pánico/asalto.
Estos dispositivos de seguridad contra asalto deben ser colocados
estratégicamente y de manera oculta, cerca de cajas registradoras, mostradores,
baños, cajas de seguridad, armarios, etcétera, de manera tal que al momento del
asalto se puedan presionar los pulsadores correspondientes en forma disimulada,
para enviar una señal a la central de alarma, que ordene una acción de respuesta
silenciosa, como por ejemplo la ejecución de un llamado telefónico o la
activación de una señal luminosa en el puesto central de vigilancia.
Detectores. Los
detectores se fabrican con diversas técnicas que operan bajo principios de
funcionamiento diferentes. Algunos de ellos han pasado a la obsolesencia por la
gran cantidad de falsas alarmas que generan y por lo tanto no se describirán. En
la mayoría de los casos se dispone un elemento sensor que analiza la alteración
de alguna magnitud física. Esta alteración es detectada por un circuito
electrónico asociado que opera un contacto normalmente cerrado, que al abrirse
envía la información de su estado a la central, la que acciona la alarma
acústica y/o lumínica del sistema, para advertir la presencia de intrusos en el
ambiente en que se halla instalado. Estos detectores deben ser cuidadosamente
seleccionados en función del tipo de alteración a identificar, para evitar
falsas alarmas. Por lo general, el detector está concebido para dar una rápida
advertencia a un costo razonable, de manera de brindar un oportuno preaviso.
Esta advertencia sólo es posible si el detector está correctamente localizado,
instalado y mantenido. Los detectores no pueden dar aviso si el intruso no
atraviesa el campo de acción de ellos. Por ello es aconsejable instalar
detectores en cada cocina, dormitorio, pasillo, descanso y otros recintos cuyas
puertas permanezcan cerradas normalmente. Los detectores generalmente no deben
colocarse directamente sobre una cocina o estufa, ni en las cercanías de
extractores de aire , puertas o ventanas, ni en lugares con temperaturas
elevadas. Tampoco deben ubicarse en áreas sucias, con muchos insectos, o con
atmósfera poluida, porque pueden dar origen a falsas alarmas. Asimismo debe
tenerse en cuenta la presencia de mascotas, como perros y gatos, que pueden
producir innecesarios avisos, si no se toma en cuenta esta situación al ser
instalados. Por este motivo, algunos detectores son inmunes a animales de 30 cm
de altura. Los detectores deben tener un mantenimiento regular, debiendo
prestarse especial atención al estado de la zona de captación. Además hay que
limpiarlos mensualmente para quitar el polvo o grasa que pueda perturbar su
funcionamiento. Hay detectores que funcionan en forma autónoma, pues poseen su
propia sirena y batería, formando una pequeña central completa que brinda
protección aún cuando se interrumpe el suministro de energía, siempre que la
batería esté cargada y correctamente instalada. En algunos casos, en vez de
sirena se instala una luminaria incorporada, que al iluminar la zona en que
detectó la anormalidad, alerta de la presencia de extraños en su campo de
acción, ahuyentando posibles intrusos, animales, etcétera. A continuación se
presenta una síntesis de las características de los principales tipos de
detectores que se emplean en la actualidad:
PIR o sensor de movimientos
infrarrojo pasivo: Este sensor trabaja mediante la detección de la
radiación infrarroja emitida por los cuerpos vivos ubicados dentro de su campo
de acción. El mismo tiene una lente de forma especial que concentra los rayos
infrarrojos en su foco, donde se instala el sensor propiamente dicho. Dicha
lente no enfoca todos los rayos que inciden en el sensor, presentando zonas (o
mejor dicho ángulos) de sombra que se intercalan con zonas de detección. De esta
manera, cuando un cuerpo caliente se mueve, se producirá un cambio en la
distribución de zonas de sombra y detección de radiación, lo que produce una
ligera modificación que es discriminada por el sensor infrarrojo, cuyo circuito
asociado envía al control la señal de que una persona, u animal ha activando el
sistema. Hay que tener en cuenta que su funcionamiento se ve afectado por la
distribución de temperaturas del lugar, por lo que no debe haber corrientes de
aire bruscas que activen el sensor de movimientos. Esta limitación constituye un
impedimento para su instalación en ciertos recintos. El funcionamiento óptimo se
produce cuando el cuerpo caliente se desplaza de forma transversal, atravesando
el haz de ángulos de sombra y detección, y el menor índice de detección ocurre
cuando el objeto se desplaza totalmente de frente hacia el detector, ya que de
este modo no se modifica apreciablemente la distribución de haces y la detección
se produce de forma más lenta. Generalmente su alcance es de algo mas de 10 m a
lo largo y de 6 m a lo alto, con un ángulo de cobertura de unos 90º a 110º a lo
ancho. En algunos modelos pueden intercambiarse los lentes, para modificar su
área de captación. Así hay lentes de largo alcance, apropiados para pasillos;
hay lentes que no se enfocan a la zona mas baja del recinto, para mascotas; hay
lentes tipo gran angular, etcétera. Cabe señalar que los detectores de presencia
por infrarrojos se están introduciendo cada vez más en el ámbito de la
automatización de edificios y
viviendas, así como en muchos otros entornos no relacionados con la seguridad,
tanto domésticos como industriales. Este auge se debe no sólo a que resulten
cómodos y prácticos para el encendido y temporización de luces y otras
aplicaciones, sino también a la fiabilidad que han venido demostrando en los
años que llevan en el mercado. Sensor de movimientos dual-tech (doble
tecnología) (Enviado por el colaborador: Arqto.
Raul E montesco, Fuente oficial:
Paginas de consulta personal) |