Cómo instalar un sauna en el baño de tu casa


   


Un sauna es sinónimo de placer y relax, un momento donde el cuerpo y la mente se distienden dejando atrás cualquier problema o dificultad que los agobiaba, recargándose no solo de energía sino que también de numerosos beneficios que reforzaran tu salud y tu bienestar.

La idea de asistir a un centro de relax para poder disfrutar de un baño sauna ha quedado muy atrás, aunque no se ha desechado de todo porque la satisfacción de estos baños es incomparable, actualmente también se puede instalar un sauna en el baño de la casa.

Parece increíble pensar que en solo 1,5 metros cuadrados de nuestro baño podamos instalar un sauna que nos ofrezca de baños a más de 70º grados de calor con una humedad que varia entre el 5 y 30%, facilitando la eliminación de todas las toxinas de nuestro cuerpo y la relajación de nuestros músculos. Generalmente pensamos que para poder instalar un sauna necesitamos de un baño de grandes dimensiones, pero nada más errado que esta idea ya que también este tipo de duchas puede instalarse en un espacio bajo escalera o en un rincón del desván.

Bastan solamente 1,5 metros cuadrados para poder disfrutar de tantos beneficios. Aunque claro, si deseas disfrutar de un sauna mucho más amplio entonces puedes recurrir a las cabina de sauna de casi 4 metros cuadrado de dimensión, recubiertas de un machimbre especial originario de Canadá, con puertas herméticas que retienen mejor el calor dentro del espacio.

La construcción de un baño sauna debe ser realizada por profesionales que tengan en cuenta los cuidados y características adecuadas para esta obra, por ejemplo, el tipo de madera que se requiere para resistir y no absorber el calor. El abeto y el cedro rojo son los más recomendados ya que no son afectados por las altas temperaturas y además, tampoco la absorben por lo que las personas que se bañan aquí pueden tener contacto con la madera sin sufrir de quemaduras, ardores o molestias.

Para mayor comodidad, los sauna necesita de un asiento. Esto permitirá que la persona pueda relajarse mientras disfruta del baño de vapor y distender mejor sus músculos ya que el estar de pie mucho tiempo puede producir contracturas en los tendones y músculos.  Este asiento puede estar apoyado en la pared, ser fijo o ser una simple silla que luego se puede retirar del baño, como a ti más te agrade. No hay ninguna característica especial con la que deba cumplir nuestro baño para poder instalar en el un baño sauna, solo un suelo nivelado y tomas de corrientes cercanas a las cuales poder conectar la iluminación y el sistema generador de calor.

Por cuestiones de salud, antes de entrar al sauna necesitamos darnos una ducha de agua tibia y al salir de el equilibrar el calor de nuestro cuerpo con agua fría, es por eso que también es muy necesario poder instalar el sauna próximo a una ducha de manera que se pueda cumplir con esta condición y así poder disfrutar mejor de la experiencia tan placentera de disfrutar de un baño de vapor.




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