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Los templos más grandes, con pórticos en ambos extremos,
podían tener un vestíbulo de seis columnas antes de cada uno de sus pórticos, o
estar totalmente rodeados por un peristilo*. La columnata sostenía un
entablamento, bajo un tejado a dos aguas. Los griegos desarrollaron tres órdenes
arquitectónicos o tipos de columnas: Orden Dórico: Las columnas dóricas, que no
tenían base, eran piezas robustas colocadas a escasa distancia para sujetar el
peso de la mampostería *, eran simples. Predominaban líneas rectas a lo largo de
la columna. Hay templos dóricos que todavía se conservan. El orden dórico se
originó en la península helénica.
Orden Jónico: Las columnas jónicas,
originarias de Jonia y las islas griegas, son más esbeltas, con líneas más
finas. Cada una descansa sobre una base y termina en un capitel con forma de
almohadilla plana que se enrolla en dos volutas en los laterales.
Orden Corintio: Se distingue del jónico por
estar adornado por hojas de acanto*. Este orden también fue muy usado por los
romanos. ESCULTURA ARCAICA.
Los griegos comenzaron a esculpir en piedra inspirándose en las piezas
monumentales de Egipto y Mesopotamia. Las esculturas de bulto redondo
compartieron la solidez y la característica posición frontal de los modelos
orientales. Las esculturas masculinas y femeninas, a partir aproximadamente del
año 575 a.C., reflejan en sus rostros la denominada sonrisa arcaica, que quizás
fue empleada por los griegos como un artificio* que proporcionaba a las figuras
un rasgo humano distintivo. En las esculturas griegas aparecen acentuados los
principales rasgos del cuerpo y expresan, cada vez más, un conocimiento preciso
de la anatomía humana. En algunas obras, a diferencia de otras más antiguas,
puede observarse un estudio más detallado de la estructura muscular y anatómica.
Las figuras femeninas, vestidas y de pie, ofrecen una amplia variedad de
expresiones, sus ropajes están tallados y pintados con la delicadeza y la
meticulosidad* características de la escultura de este periodo. Los relieves,
que se desarrollaron con posterioridad a la escultura de bulto redondo,
representan por lo general figuras en movimiento. Los escultores del periodo
arcaico continuaron fundiendo esculturas en bronce. Los ejemplos del siglo VI
a.C. describen los músculos de forma esquemática mediante la representación de
un estrecho arco en el límite bajo del tórax y unas marcas horizontales. (Articulo enviado por:
SEYNI GUZMAN. Email:
sealguz21@yahoo.com) |