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Azufre. Propiedades. De símbolo S, es un
elemento no metálico, insípido, inodoro, de color amarillo pálido. Se encuentra
en el grupo 16 del sistema periódico. Su número atómico es 16 y su masa atómica
32,066. También llamado “piedra inflamable”, el azufre se conoce desde tiempos
prehistóricos y ya aparecía en la Biblia y en otros escritos antiguos. Debido a
su inflamabilidad, los alquimistas lo consideraron como un elemento esencial de
la combustión. Todas las formas de azufre son insolubles en agua, y las formas
cristalinas son solubles en disulfuro de carbono. Cuando el azufre ordinario se
funde, forma un líquido de color pajizo que se oscurece si se calienta más,
alcanzando finalmente su punto de ebullición. Si el azufre fundido se enfría
lentamente, sus propiedades físicas varían en función de la temperatura, la
presión y el método de enfriamiento. Es ligeramente soluble en alcohol y éter,
moderadamente soluble en aceites y muy soluble en disulfuro de carbono. A
temperaturas entre 94,5 °C y 120 °C esta forma rómbica se transforma en azufre
monoclínico, que presenta una estructura alargada, transparente, en forma de
agujas con una densidad de 1,96 g/cm3 a 20 °C. La temperatura a la que el
azufre rómbico y el monoclínico se encuentran en equilibrio, 94,5 °C, se conoce
como temperatura de transición. Cuando el azufre rómbico ordinario se funde a
115,21 °C, forma el líquido amarillo pálido S?, que se vuelve oscuro y viscoso
a 160 °C, formando Sµ. Si se calienta el azufre hasta casi alcanzar su punto de
ebullición de 444,6 °C y después se vierte rápidamente en agua fría, no le da
tiempo a cristalizar en el estado rómbico o monoclínico, sino que forma una
sustancia transparente, pegajosa y elástica conocida como azufre amorfo o
plástico.
El dióxido de azufre se libera a la atmósfera en la combustión de combustibles
fósiles, como el petróleo y el carbón, siendo uno de los contaminantes más
problemáticos del aire. La concentración de dióxido de azufre en el aire puede
alcanzar desde 0,01 a varias partes por millón, y puede afectar al deterioro de
edificios y monumentos. También es la causa de la lluvia ácida, así como de
molestias y problemas para la salud del ser humano. La aplicación más
importante del azufre es la fabricación de compuestos como ácido sulfúrico,
sulfitos, sulfatos y dióxido de azufre, todos ellos ya citados. En medicina, el
azufre ha cobrado gran relevancia por la extensión del uso de las sulfamidas y
su utilización en numerosas pomadas tópicas. Se emplea también para fabricar
fósforos, caucho vulcanizado, tintes y pólvora. En forma de polvo finamente
dividido y frecuentemente mezclado con cal, el azufre se usa como fungicida
para las plantas. La sal tiosulfato de sodio, Na2S2O3•5H2O, llamada
impropiamente hiposulfito, se emplea en fotografía para el fijado de negativos
y positivos. Combinado con diversas láminas de minerales inertes, el azufre
constituye un pegamento especial utilizado para sujetar objetos metálicos a la
roca, como en el caso de los rieles o vías de tren y cadenas. El ácido
sulfúrico es uno de los productos químicos industriales más importantes, pues
además de emplearse en la fabricación de sustancias que contienen azufre sirve
también para obtener una gran cantidad de materiales que no contienen azufre en
sí mismos, como el ácido fosfórico. (Articulo enviado por:
Carlos Ozuna, Republica
Dominicana) |