Ur, Babilonia


   


UR, BABILONIA.

Ur, antigua ciudad de Mesopotamia, situada aproximadamente entre la actual ciudad de Bagdad (Irak) y el extremo del golfo Pérsico, al sur del curso bajo del río Éufrates, en el borde del desierto de al-Hajarah. El yacimiento arqueológico de Ur se encuentra actualmente en Tell al-Muqayyar (Irak). En la antigüedad, el río Éufrates fluía cerca de las murallas de la ciudad; controlando su salida al mar, Ur estuvo muy bien situada para el desarrollo del comercio y para ampliar su hegemonía.

EL DESARROLLO HISTÓRICO. Ur fue el centro principal del culto al dios lunar de la religión sumeria, Nanna, más tarde llamado Sin por los babilonios. El gran zigurat de esta deidad, uno de los mejor conservados de Irak, se eleva unos 21 m sobre el desierto. El nombre bíblico ‘Ur de los caldeos’ hace referencia a los caldeos (pueblo semita de lengua aramea), que se asentaron en la zona hacia el 900 a.C. El Génesis describe Ur como el punto de inicio de la migración hacia Palestina de la familia de Abraham, hacia el 1900 a.C. Ur-Nammu (que reinó entre los años 2113 y 2095 a.C.), primer rey de la III Dinastía de Ur, revivió el imperio de Sumer y Acad, consiguió el control de la salida al mar hacia el 2100 a.C. y convirtió a Ur en la ciudad más rica de Mesopotamia.

Su reinado marcó el inicio del denominado renacimiento del arte y de la literatura sumerios en Ur. Ur-Nammu y su hijo y sucesor Sulgi (que reinó desde el 2095 hasta el 2047 a.C.) construyeron el zigurat de Nanna (c. 2100 a.C.) y magníficos templos en Ur y en otras ciudades mesopotámicas. Los descendientes de Ur-Nammu siguieron en el poder durante más de un siglo, hasta el 2003 a.C., cuando los elamitas derrotaron al rey de Ur Ibi-Sin (que reinó entre el 2029 y el 2004 a.C.) y destruyeron la ciudad. Después de que se estableciera la dinastía caldea en Babilonia, Nabucodonosor II inició un nuevo periodo de actividad constructora en Ur. El último rey babilónico, Nabonides (que reinó en 556-539 a.C.), quien nombró a su hija mayor suma sacerdotisa de Ur, embelleció los templos y remodeló por completo el zigurat de Nanna, rivalizando incluso con el templo de Marduk en la ciudad de Babilonia. Después de que, en la primera mitad del siglo VI a.C., Babilonia fuera controlada por Persia, Ur comenzó a decaer. Hacia el siglo IV a.C., la ciudad fue prácticamente olvidada, quizá como resultado de un cambio en el curso del río Éufrates. (Articulo enviado por: SEYNI GUZMAN. Email: sealguz21@yahoo.com)


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