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Biblioteca
de Madrid.
La real Biblioteca de Madrid pertenece al Palacio Real de
Madrid, en España, los orígenes de la misma se remota a la época de los reyes
Borbón en el momento en el que Felipe V llega a la ciudad. Su origen coincide
con la Biblioteca nacional de Madrid, pero esta última fue separada de la
institución real en el año 1836. Sus colecciones comprenden libros, monedas,
manuscritos, mapas,
dibujos y medallas. Las obtenciones de libros
mas mencionados ocurrieron durante el reinado de Carlos IV. Entre dichas
colecciones que fueron desplazadas a la biblioteca real se pueden mencionar
algunos ilustrados como Mayans y Siscar y Francisco de Bruna, Oidor de la
Audiencia de Sevilla y muy amigo de Gaspar Melchor de Jovellanos. De esta misma
manera a dichos fondos se le suman los muy importantes libros procedentes de las
bibliotecas particulares del conde de Mansilla y del conde de Gondomar. La
Biblioteca personal de los reyes siguió en constante crecimiento con sus
propietarios durante los años que duró la construcción del nuevo palacio después
de haber ocurrido el devastador incendio del Alcázar de los Austrias en 1734.
Algunos de los inventarios procedentes de la época de Carlos III muestran el
predominio del libro impreso en la biblioteca si bien se debe al comienzo de
este monarca la incorporación a la Real Biblioteca de la colección de
manuscritos de lenguas de América reunidos por Celestino Mutis . Para el año de
1993 se reanudó una práctica ligatoria muy característica del fondo de la Real
Biblioteca como por ejemplo: las encuadernaciones de la parte artística con la
cifra real. Aquellos los libros que fueron elegidos para vestirse con estas
galas son los procedentes del fracaso ocurrido todos los años del premio «Reina
Sofía de Poesía Iberoamericana». Los encuadernadores son artistas forman parte
de una época de la historia de la encuadernación contemporánea: los hermanos
Galván, Manuel Bueno, José Luis García, Ramón Gómez Herrera, Antolín Palomino,
Andrés Pérez Sierra o Ana Ruiz Larrea. Dicho deseo de dar seguimiento a la
tradición de encuadernaciones valiosas conservadas en la Biblioteca, trae
consigo el sentido de copia de presentación que tradicionalmente se ha dado en
la mayoría de las bibliotecas reales a los libros realizados bajo el patrocinio
intelectual o económico de los reyes. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com.
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