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Alcance del proyecto de una carretera y la función del
ingeniero. Ya sabiendo la necesidad de construir una carretera y
fijada sus características, la elaboración del proyecto es la etapa intermedia
entre la planificación y la construcción. La elaboración del proyecto es
privativa del ingeniero y abarca las etapas de selección y evaluación de las
rutas, el estudio de trazados alternos y la preparación del proyecto propiamente
dicho. La selección de la ruta engloba todo el proceso preliminar de acopio de
datos, estudio de planos, reconocimiento y localización de las poligonales de
estudio. Del análisis y evaluación de las diferentes rutas posibles para un
trazado surgirá una que reunirá las mejores cualidades y sobre la cual se
realizara los estudios detallados que conducen al proyecto.
El proyecto de la vía corresponde a la localización del eje definitivo, a la
selección de las curvas de enlace, a la determinación de los volúmenes de tierra
a mover, al establecimiento de los sistemas de drenaje, a la estimación de las
cantidades de obra a ejecutar, al replanteo del trazado en el terreno, etc. Se
realiza en dos etapas de alcances diferentes: la del anteproyecto y la del
proyecto. Con ellas, el ingeniero ha concluido, aparentemente, su intervención
en el proyecto de crear una carretera.
Sin embargo, finalizada la elaboración de un proyecto, la función del ingeniero
no ha terminado. Será la construcción de la obra lo que materializa la idea
original y lo que vendrá a poner a prueba, en definitiva, el ingenio y la
técnica que se hayan empleado durante el estudio y proyecto. Es por ello que la
participación del ingeniero proyectista durante la construcción, como inspector
o como consultor de la obra, es vital. Pero, aun con la obra terminada, esta no
puede ser abandonada por el ingeniero. Para que preste a distintos elementos de
la vía sean mantenidos y conservado. Mas aun, con el tiempo, no obstante los
programas de mantenimiento que en forma regular se apliquen, la superficie y
otros elementos estructurales de la vía podrán requerir intensos trabajos de
reparación o rehabilitación total que requieren la atención del ingeniero. A
ello seguirá, en años posteriores, la necesidad de rectificar el trazado y de
mejorar las características de la sección transversal, a fin de que la carretera
pueda seguir prestando servicio al mayor numero de vehículos que, con los años,
estará haciendo uso de ella. Finalmente, llegara el momento en que la vía habrá
de abandonarse para dar paso a una nueva carretera o autopista, para así atender
a la creciente demanda de servicio. Nuevamente el ingeniero deberá intervenir
para concebir y proyectar otro ciclo de vida para la carretera. Mas
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