Casa de ladrillo en el bosque de Mar Azul


   

Casa de ladrillo en el bosque de Mar Azul.


Ubicación: Mar Azul, Villa Gesell, provincia de Buenos Aires, Argentina
Arquitectos: María Victoria Besonías, Guillermo de Almeida, Luciano Kruk.
Colaborador: Sebastián Indri
Superficie del terreno: 595,50 m2
Superficie construida: 115 m2
Año de construcción 2006/2007

 Memoria Descriptiva.
 El lugar. Mar Azul es un balneario a 400 Km. al sur de la ciudad de Buenos Aires, con una extensa playa de médanos vírgenes y un frondoso bosque de coníferas. En un sector de dicho bosque, un lote en esquina en uno de los médanos de mayor altura de la zona con una tupida vegetación y una importante pendiente hacia ambas calles, los propietarios nos encargaron una casa de veraneo que aprovechara todas las ventajas de ese lugar privilegiado.

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El encargo.
Los comitentes habían estado habitando la Casa Mar Azul y luego de esa experiencia a la hora de definir la propia uno de ellos comento -quiero que mi casa sea de ladrillo a la vista, el techo puede ser como el de ustedes, plano y de hormigón –. Luego agregaron -queremos dos dormitorios, dos baños (uno en suite) una parrilla cerca de la casa y un pequeño depósito. Ambientes generosos, escaso mantenimiento, costo ajustado, por lo demás quedan en absoluta libertad de proposición.

La propuesta.

“Casa de ladrillo”, dijo textualmente el comitente. De inmediato quedó asociada esta frase con la imagen de la planta (insuperable a nuestro entender) del proyecto de la Casa de Ladrillo de Mies de 1924. Debíamos evaluar entonces si ese orden compositivo nos podía resultar útil para resolver este encargo. Rápidamente convenimos que la continuidad espacial entre los ambientes que iban generando los planos perpendiculares de Mies y la relación ambigua que establecían entre interior y exterior resultaba muy apropiada para resolver esta casa de programa bastante indefinido y ubicada entre los pinos de un tupido bosque. La tarea fue entonces escanear el dibujo del maestro y usarlo como una matriz de proporciones para probar si el programa entraba sin forcejeos. En unas pocas maniobras las diferentes funciones fueron encontrando ubicación sin mayores dificultades. Sólo quedaba, mediante un proceso de traslación y rotación, ubicar la casa en el lote cumpliendo con las normas y tratando de derribar la menor cantidad de pinos. Nadie en el estudio recordaba ningún otro dato de la casa de Mies más que la planta de manera que la elevación resultó libre de influencias literales.

Procedimos entonces tratando de despojarnos de preconceptos respecto del uso del ladrillo, asumiendo que se nos había impuesto un material pero no un sistema constructivo que determinara el lenguaje resultante. El propósito entonces fue que esa serie de muros de ladrillos se fueran recortando y perforando si perder su cualidad de planos y estableciendo un diálogo con el entorno por oposición. La matriz abstracta debía superponerse al sistema de gran libertad organizativa del bosque sin generar conflicto. Es así que la casa se proyectó en la parte más alta del lote (el sector con menos pinos) algo hundida y de la altura mínima permitida para hacer menos evidente su presencia. Los dos planos mas destacados en la planta de Mies van perdiendo altura para no dividir el lote sin por eso perder protagonismo ya que los van acompañando las escaleras que salvan el desnivel respecto de las dos calles. El techo es un plano más que toma parte de los muros y que se perfora para dejar paso a algún árbol cuando resulta necesario. Desde el interior, el bosque está siempre presente recortado en las aberturas que permiten vistas lejanas, o hacia rincones muy acotados, vistas hacia las copas de los árboles o por el contrario dirigidas hacia el manto de follaje seco que cubre el suelo del bosque. Se decidió por último no ajardinar el lote para mantener la calidad del paisaje natural que además presenta la ventaja de no necesitar más mantenimiento que el retiro de los pinos que se van secando.

La organización funcional.

Definida por tres zonas bien diferenciadas unidas por un hall distribuidor. El sector social estar comedor cocina por un lado, el sector dormitorio principal con baño y lavabo por otro y un dormitorio para huéspedes con baño general como tercer zona. Desde todos los ambientes hay varias vistas al bosque y tres árboles quedan incorporados a la construcción: uno en el amplio semicubierto de acceso, otro en un minúsculo patio que provee luz y aire al hall de distribución y al baño general y el último en el alero de la salida del dormitorio de huéspedes. El acceso principal está sobre la calle que presenta menos diferencia de nivel con el lote y dicha diferencia se salva con una angosta y extendida escalera que acompaña un muro bajo que sigue presente en el interior luego de traspasar la puerta de vidrio disimulada en un gran paño también de vidrio en el que se refleja el paisaje. El acceso secundario es también a través de una escalera, esta vez mas empinada y nuevamente acompañada por un muro que arma el sector de parrilla y deck.

La solución constructiva.

Los muros portantes son de ladrillo visto tanto en el exterior como en el interior, esto era indispensable para mantener el carácter de plano que recorre diferentes espacios sin perder su identificación como tal. Entendíamos que la solución para las aberturas en un muro portante es de vanos angostos pero como no queríamos perder las vistas horizontales del bosque (ya habíamos experimentado en otra obra en el mismo entorno lo interesante que resultaban) decidimos forzar la resolución constructiva con una viga oculta dentro del muro y apoyada en columnas de perfiles de hierro integradas a la carpintería que nos permitiera tener aberturas ilimitadas en su extensión horizontal. Sobre estos muros apoya una losa de hormigón a la vista resuelta con vigas cinta, para nuevamente reforzar el carácter de plano horizontal, con pendiente de escurrimiento de aguas hacia los cuatro lados resuelta en el mismo momento de la llenada de la losa. Los tabiques interiores son de ladrillos huecos revocados y pintados con látex blanco, el piso es cerámica esmaltada sin zócalo ya que el encuentro entre muro y piso está resuelto con una buña. Las aberturas son de aluminio anodizado color bronce oscuro. El sistema de calefacción, dado que no existe gas natural en la zona, se resolvió construyendo una generosa chimenea para acondicionar el lugar de reunión y el dormitorio principal. También se instalará una salamandra en el hall distribuidor y se reforzará la calefacción en el dormitorio para huéspedes y los baños con placas eléctricas. El mantenimiento futuro es de muy baja incidencia ya que solamente habrá que volver a impermeabilizar el exterior de los muros de ladrillo.

El tratamiento de la luz
Conocedores de la atmósfera ambiental que genera el bosque, (mucha sombra y escasa incidencia de la orientación) sabíamos que con la planta extendida podíamos llegar con aberturas a todos los rincones de la casa. A pesar de lo cual en ciertos momentos resulta necesario complementar con luz artificial ya que los muros de ladrillo no tienen posibilidad de reflejar la escasa luz ambiental. La iluminación artificial se proyectó con rieles que permiten sumar más artefactos lumínicos de ser necesario y con algunos artefactos de iluminación puntual.

Mobiliario.
Los muebles fijos y movibles especialmente diseñados para esta vivienda fueron realizados recuperando madera de pino canadiense, proveniente de cajones de embalaje de motores. Para completar datos sobre la trayectoria del estudio y de sus asociados consultar la página en Internet: www.bakarquitectos.com.ar  Categoria: Proyectos

 




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