Cementerios chinos


   


Cementerio chino de Manila.

El cementerio chino de Manila es el segundo cementerio más viejo de Manila después del cementerio La Loma y fue señalado como el lugar de descanso para los ciudadanos chinos a los que fue negado el entierro en cementerios católicos durante el período colonial español. El cementerio fue testigo de muchas ejecuciones durante la Segunda Guerra Mundial. Entre ellas estaban la organizadora de las chicas exploradoras Josefa Llanes Escoda, los genios literarios Rafael Roces y Manuel Arguilla, la estrella atleta convertido en espía de la guerrilla Virgilio Lobregat y el cónsul general chino Yang Guangsheng.

Apolinario Mabini también fue enterrado en el cementerio antes de que sus restos fuera transferido a Batangas. El cementerio chino, situado en el suburbio de Santa Cruz cerca de 4 Km. al norte de Chinatown en Manila, es una ciudad para los muertos que vienen con las calles y las tumbas ostentosas construidas bajo la forma de casas, muchas de ellos con muebles, agua corriendo e incluso aire acondicionado. Señales. Templo de Chong Hock Tong Construido en el 1850, éste es el templo chino más viejo en Manila. A pesar de no estar elaborada, la arquitectura sigue evocando reminiscencias de ésta en la provincia de Fujian tan bien como ésas en Singapur y Malasia con sus frisos coloridos y aleros tornados hacia arriba únicos.

Liat See Tong (Salón Martyrs) Construido a comienzos de los años 50 en honor a la comunidad de líderes chinos que fueron ejecutados por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Japón invadió el país en 1941 y una de las primeras cosas que hicieron fue rodear a la comunidad de líderes chinos prominentes y ejecutarlos. Convirtiéndose en enemigos incluso antes de que la Segunda Guerra Mundial comenzara, los japoneses estaban cuidadosos de los problemas que la comunidad china causaría en los planes cuando invadieron las Filipinas. Monumento de Carlos Palanca (Tan Quien Sien) Un monumento para Don Carlos Palanca (Tan Quien Sien), ilustre líder Chino-Filipino y hombre de negocios durante el siglo XIX. Fue con sus esfuerzos que el cementerio fue construido. Durante el período colonial español, no se permitía a los no-Católicos ser enterrado en los cementerios de la ciudad. Por lo tanto satisfizo la necesidad del chino no-Cristiano de tener su propio cementerio. Colaborado por: Miguel Angel H.para arquitectura y construccion  en Arqhys.com.


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