Origen de la cerámica.
Naturaleza. La arcilla es de tipo sedimentario,
formada por fragmentos de otras rocas. Está formada por materiales arcillosos
(silicatos y alúmina hidratada). Los principales minerales arcillosos son: •
Arcilla caolinita: contiene un elevado porcentaje de alúmina para cerámica
compacta. • Arcilla montmorillonita: poco utilizada. • Arcilla illita: son muy
abundantes y las más utilizadas por sus propiedades plásticas.
Existen dos características fundamentales para la
fabricación de materiales cerámicos con arcilla: • Plasticidad: que
es la capacidad de formar una masa plástica, fácil de moldear cuando añadimos
agua. • Comportamiento frente al calor: soporta muy bien el calor, y su acción
lo convierte en un producto muy resistente y durable.
Las arcillas poseen agua en su
interior, la cual tras el proceso de cocción desaparece. Una arcilla posee tres
tipos de agua interior: • Agua de contracción: se encuentra entre las
partículas cristalinas y se elimina a los cien grados centígrados. • Agua
zeolítica: se encuentra intercalada en los vacíos de la red cristalina. Se
elimina entre los trescientos y cuatrocientos grados centígrados. • Agua de
constitución: forma parte de La estructura química y cristalina de la arcilla.
Se elimina a los mil o mil doscientos grados centígrados, en la cual aún sigue
siendo moldeable. (Articulo
enviado por: Juan Tapia Rodriguez,
Email: Prefiere anonimato)