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Cobre.
Propiedades. De símbolo Cu, es uno de los metales de mayor
uso, de apariencia metálica y color pardo rojizo. El cobre es uno de los
elementos de transición de la tabla periódica, y su número atómico es 29. Ya
era conocido en épocas prehistóricas, y las primeras herramientas y enseres
fabricados probablemente fueran de cobre. Se han encontrado objetos de este
metal en las ruinas de muchas civilizaciones antiguas, como en Egipto, Asia
Menor, China, sureste de Europa, Chipre (de donde proviene la palabra cobre),
Creta y América del Sur. El cobre puede encontrarse en estado puro. Su punto de
fusión es de 1.083 °C, mientras que su punto de ebullición es de unos 2.567 °C,
y tiene una densidad de 8,9 g/cm3. Su masa atómica es 63,546. El cobre tiene
una gran variedad de aplicaciones a causa de sus ventajosas propiedades, como
son su elevada conductividad del calor y electricidad, la resistencia a la
corrosión, así como su maleabilidad y ductilidad, además de su belleza. Debido
a su extraordinaria conductividad, sólo superada por la plata, el uso más
extendido del cobre se da en la industria eléctrica.
Su ductilidad permite transformarlo en cables de cualquier diámetro, a partir
de 0,025 mm. La resistencia a la tracción del alambre de cobre estirado es de
unos 4.200 kg/cm2. Puede usarse tanto en cables y líneas de alta tensión
exteriores como en el cableado eléctrico en interiores, cables de lámparas y
maquinaria eléctrica en general: generadores, motores, reguladores, equipos de
señalización, aparatos electromagnéticos y sistemas de comunicaciones. A lo
largo de la historia, el cobre se ha utilizado para acuñar monedas y
confeccionar útiles de cocina, tinajas y objetos ornamentales. En un tiempo era
frecuente reforzar con cobre la quilla de los barcos de madera para proteger el
casco ante posibles colisiones. El cobre se puede galvanizar fácilmente como
tal o como base para otros metales. Con este fin se emplean grandes cantidades
en la producción de electrotipos. El cobre puro es blando, pero puede
endurecerse posteriormente. Las aleaciones de cobre, mucho más duras que el
metal puro, presentan una mayor resistencia y por ello no pueden utilizarse en
aplicaciones eléctricas. No obstante, su resistencia a la corrosión es casi tan
buena como la del cobre puro y son de fácil manejo. Las dos aleaciones más
importantes son el latón, una aleación con cinc, y el bronce, una aleación con
estaño. A menudo, tanto el cinc como el estaño se funden en una misma aleación,
haciendo difícil una diferenciación precisa entre el latón y el bronce. Ambos
se emplean en grandes cantidades. También se usa el cobre en aleaciones con
oro, plata y níquel, y es un componente importante en aleaciones como el monel,
el bronce de cañón y la plata alemana o alpaca. El cobre ocupa el lugar 25 en
abundancia entre los elementos de la corteza terrestre. Frecuentemente se
encuentra agregado con otros metales como el oro, plata, bismuto y plomo,
apareciendo en pequeñas partículas en rocas, aunque se han hallado masas
compactas de hasta 420 toneladas. El cobre se encuentra por todo el mundo en la
lava basáltica, localizándose el mayor depósito conocido en la cordillera de
los Andes en Chile, bajo la forma de pórfido. Este país posee aproximadamente
el 25% de las reservas mundiales conocidas de cobre y a comienzos de 1980 se
convirtió en el primer país productor de este metal. Los principales
yacimientos se localizan en Chuquicamata, Andina, El Salvador y El Teniente. (Articulo enviado por:
Carlos Ozuna, Republica
Dominicana) |