|
Construcción
compuesta.
Las vigas de acero soportan con frecuencia losas de concreto,
como en las estructuras de edificios y puentes. A veces las vigas y
columnas de
acero se revisten de concreto como protección
contra el fuego. Aun si no hay conectores mecánicos entre la losa de concreto
entre la losa y la viga, existe una cierta conexión entre el patín superior de
la viga de acero y el fondo de la losa de concreto debido a la adherencia y la
fricción, bajo una carga pequeña la viga de acero se deflexiona menos que si no
hubiera interacción con el concreto: los dos elementos se comportan como una
viga compuesta. La fricción y la adherencia generalmente no proporcionan una
acción compuesta confiable, excepto en el caso de un embebido completo: por
tanto, se utiliza conectores mecánicos de cortante para proporcionar una
conexión confiable entre losa y la viga. Esos conectores se sueldan a la parte
superior del patín de la viga de acero y quedan embebidos en la losa de
concreto, donde se mantienen en posición por medio de ganchos o cabezas.
Se han usado muchos tipos de conectores (por ejemplo, canales o ángulos), pero
los conectores de cortante más económicos y casi universalmente usados son los
pernos de cabeza redonda que son fundidos eléctricamente a la placa del patín
por medio de una pistola ligera portátil. Como la losa tiene que usarse de todas
maneras y como los conectores de cabeza redonda son económicos u fáciles de
instalar, conviene estructuralmente usar la construcción siempre que se posible.
El ahorro en costos, del 10 a 20% en comparación con vigas no compuesta, es
usual. De acuerdo con las AISCS, las vigas compuestas pueden diseñarse por
métodos de diseño elástico o plástico. Cuando la sección transversal es
compactada, los momentos pueden determinarse por análisis plástico en las vigas
estáticamente determinadas. El método usual de diseño es determinar los momentos
por análisis elástico y proporcionar la sección transversal en función de su
capacidad plástica. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com. Por: Ana Garcia.
|