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Construcción de
estructuras de concreto. Las estructuras de concreto reforzado tienen
ciertas características, derivadas de los procedimientos constructivos usados en
una fabricación, que las distinguen de las estructuras de otros materiales. El
concreto se fabrica en estado plástico, lo que obliga a utilizar moldes que lo
sostengan mientras adquiere resistencia suficiente para que la estructura sea
autosoportante. Esta características exigen ciertas restricciones, pero al mismo
tiempo aporta algunas ventajas. Una de estas es su moldeabilidad, propiedad que
brinda al proyectista gran libertad en la elección de formas. Gracias a ello, es
posible construir estructuras, como los cascarones, que en otro material serian
muy difícil de obtener.

Otra característica importante es la facilidad con que puede lograrse la
continuidad en la estructura, con todas las ventajas que esto supone. Mientras
que en estructuras metalizas el logro de continuidad en las conexiones entre los
elementos implica serios problemas en el diseño y en la ejecución, en las de
concreto reforzado el monolitismo es
consecuencia natural de las características de construcción.
Existen dos procedimientos principales para construir estructuras de concreto.
Cuando los elementos estructurales se forman en su posición definitiva, se dice
que la estructura ha sido colada in situ o colada en el lugar. Si se fabrican en
un lugar distinto al de su posición definitiva en la estructura, el
procedimiento recibe el nombre de prefabricación. El primer procedimiento obliga
a una secuencia determinada de operaciones, ya que para iniciar cada etapa es
necesario esperar a que se haya concluido la anterior. Por ejemplo, no puede
procederse a la construcción de un nivel en un edificio hasta que el nivel
inferior haya adquirido la resistencia adecuada. Además, es elaboradas y
transportar el concreto fresco del lugar de fabricación a su posición
definitiva, operaciones que influyen decisivamente en el costo. El segundo
procedimiento se economiza tanto en la obra falsa como en el transporte del
concreto fresco y se pueden realizar simultáneamente varias etapas de
construcción. Por otra parte, este procedimiento presenta el inconveniente del
costo adicional de montaje y transporte de los elementos prefabricados y,
además, el problema de desarrollar conexiones efectivas entre los elementos.
El proyectista debe elegir entre esta dos alternativas, guiándose siempre por
las ventajas económicas, constructivas y técnicas que pueden obtenerse en cada
caso. Cualquiera que sea la alternativa que escoja, esta elección influye de
manera importante en el tipo de estructuración que se adopte. Otra
característica peculiar de las estructuras de concreto reforzado es el
agrietamiento, que debe tenerse en cuenta al estudiar su comportamiento bajo
condiciones de servicio. Colaborado por Ana Luisa
garcia para
www.arqhys.com.
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