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Contenido
del edificio. El propósito de la arquitectura es dar orden a
ciertos aspectos del ambiente, y con ello queremos decir que la arquitectura
controla o regula las relaciones entre el hombre y el ambiente. Participa, por
lo tanto, en la creación de un medio, es decir un marco significativo para las
actividades del hombre.
El cometido del edificio comprende aspectos del ambiente que nos afectan.
Podríamos hace un resumen, elaborando un catalogo que contuviera todos los tipos
cometidos existentes, clasificándolo los elementos y analizando las propiedades
de las diversas clases. Este procedimiento conduciría a una definición general,
pero es engorroso y conlleva el peligro de que nos limitemos a los tipos
cometidos existentes, sin poder considerar las posibilidades de revisión. A
veces, la arquitectura ha simbolizado principalmente objetos culturales mientras
que en otras ocasiones han denominado los aspectos prácticos.
La arquitectura constituye, desde el punto de vista físico, uno de los aspectos
más importantes del ambiente, y si tenemos también en cuenta los elementos
semiarquitectonicos como carreteras, espacios libres y jardines, obtenemos una
trama de componentes interrelacionados que están conectados prácticamente con
todas las actividades humanas. La arquitectura participa en estas actividades
configurando un marco práctico, un trasfondo psicológico adecuado y expresando,
que lo que en este marco sucede tiene importancia para la comunidad. De igual
modo, puede participar también configurando un marco inadecuado y desafortunado.
Todos estos aspectos estaban unificados originalmente en una necesidad general
de protección que asegurase la supervivencia de la especie. En las primeras
civilizaciones era imposible distinguir entre lo práctico y lo religioso –
mágico -, y la casa debió conseguir muy pronto un significado que trascendiera a
su propósito puramente práctico.
La puerta, por ejemplo tenía una importancia fundamental como elemento que abre
y cierra y no permite la visión. Una novia sumeria recibía una puerta como parte
de su dote. Por lo tanto, la idea de considerar lo simbólico como una
consecuencia de lo practico es una equivocación moderna. Consecuencia de lo
práctico es una equivocación moderna. La necesidad de protección se refería,
sobre todo, a las fuerzas demoníacas de la naturaleza, y el clima y las diversas
estaciones se vinculaban a ideas mágicas. Hemos visto que esta misma actitud
puede estudiarse todavía entre las gentes primitivas, y hemos dado un esquema de
su mundo de objetos que difiere fundamentalmente del científico. Para el hombre
primitivo en aquel entonces el mundo, el entorno esta lleno de fuerzas mágicas.
En general podemos decir que la arquitectura controla el ambiente para hacer
posible la colaboración y la interacción. Este control tiene varios aspectos
diferentes. El más elemental es la creación de un clima artificial. Que proteja
al hombre contra la lluvia, el viento,, el frío, el calor, la humedad, el ruido,
los insectos, los animales salvajes, los enemigos y otras molestias que le
rodean. Llamaremos a este aspecto control físico. Otro aspecto del medio físico
es la participación de los edificios en las acciones humanas. Finalmente, la
arquitectura puede representar objetos culturales como concepciones religiosas,
filosóficas o cosmologicas. Esta simbolización cultural, junto con el aspecto
social, constituye el medio simbólico. Por: Luisa Garcia, para
arquitectura y construcción en
ARQHYS.com.
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