Control químico contra las termitas subterraneas en las construcciones


   


Control químico contra las termitas subterraneas en las construcciones. En Chile, el control químico de termita subterránea fue abordado hasta hace poco tiempo solo mediante tratamientos de fumigación y aspersión.

 Los controles por fumigación eliminan las termitas que han ingresado al interior de las construcciones, pero no logran eliminar las que se encuentran bajo el suelo. Una solución más completa en estos casos ha sido el establecer un programa de control con tratamientos e inspecciones periódicas, donde el usuario sigue ciertas recomendaciones para prevenir al máximo una reinfestación. Los métodos de control químico desarrollados a nivel mundial incluyen el uso de productos termiticidas (repelentes y tóxicos no repelentes) aplicados al suelo y los cebos tóxicos, ambos específicos para termita subterránea.

Los primeros ya son una alternativa en el país y se reconocen por la especificidad contra la termita, indicada en su ficha técnica y por el registro dado por el Instituto de Salud Pública. Los temiticidas pueden ser aplicados como medida preventiva en la etapa de preconstrucción formando una barrera química continua en el suelo (antes de colocar el ripio y luego el radier); o como medida curativa en postconstrucción, mediante su aplicación por inyección a través de perforaciones realizadas en pisos o radieres con equipos especiales. En ambos casos la efectividad o persistencia del producto se prolonga por varios años, dependiendo de las condiciones ambientales y densidad de la plaga entre otros factores.

El usuario común y corriente no debe usar directamente estos productos. Las razones son varias: los productos requieren de un manejo cuidadoso; la técnica de aplicación de los mismos es muy específica y requiere de equipamiento adecuado; y, finalmente, se debe realizar un tratamiento que entregue una barrera de gran duración en el tiempo y ambientalmente segura. Por ello, los termiticidas sólo deben ser aplicados por empresas y profesionales autorizados que puedan certificar y garantizar su trabajo para el control de plagas como la termita. La técnica de los cebos tóxicos es relativamente nueva y contribuye a eliminar las colonias de termitas. Se basa en la incorporación de una sustancia tóxica específica a un cebo (trozos de madera, materiales celulósicos, etc.) el que se transmite lentamente al resto la colonia por el intercambio de alimento. Los elementos tóxicos usados afectan el crecimiento o metabolismo del insecto. La duración del tratamiento depende de la actividad estacional y de la cantidad de cebo consumido. Enviado y colaborado por: Pedro Ozuna Perez, Guatemala.


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