|
PROCEDIMIENTO DE CAMPO. El método consiste
pues, en llevar en el punto de tangencia TE (o TS), y a partir de la tangente
principal TE-PI (o TS-PI), sucesivamente los ángulos *, 2*,3*,…los puntos
extremos de estas radiaciones (1, 2, 3, .......) que son los puntos de la curva,
deben comprender entre si longitudes iguales de arco. En la práctica esto se
puede realizar de dos formas. Con el aparato en TE gira el ángulo * y con la
cinta se mide la cuerda correspondiente TE-1. Luego se gira nuevamente el ángulo
* de modo que el ángulo total girado sea 2* y se mide la cuerda TE-2 igual a dos
veces TE-1. Después 3* y TE-3 igual a tres veces TE-1, y así sucesivamente.
Evidentemente, al medir las cuerdas en lugar de medir a lo largo del arco, se
está cometiendo un error, que será tanto mayor cuanto mayor sea el arco, y el
menor radio. El error se hará sentir menos, si el replanteo se efectúa de la
siguiente manera. Con el aparato en TE gira el ángulo * y se mide la cuerda TE-1
(igual que el caso anterior). Luego se gira 2*; pero ahora en vez de medir TE-2,
igual a dos veces TE-1, se avanza con la cinta hasta el punto 1 y se mide la que
da 1-2 igual a TE-1. Después se gira 3* se avanza hasta el punto 2 y se mide la
cuerda 2-3, también igual a TE-1 y así sucesivamente.
REPLANTEO DESDE CUALQUIER PUNTO INTERMEDIO DE LA CURVA
UTILIZANDO EL METODO DE COORDENADAS POLARES. El replanteo de ángulo
de deflexión se puede emplear desde cualquier punto (estación) intermedio de la
curva, una vez fijada la tangente en el mismo. Para ubicar la tangente basta
visar el punto de comienzo TE y girar un ángulo igual al que se gira en TE para
replantear el punto que se ocupa.
GEOMETRIA DE LAS CURVAS DE TRANSICIÓN. En un
trazado donde sólo se emplean rectas y círculos, la curvatura pasa bruscamente
desde cero en la tangente hasta un valor finito y constante en la curva. Esta
discontinuidad de curvatura en el punto de unión de los alineamientos rectos con
las curvas circulares no puede aceptarse en un trazado racional, pues además de
ser incomoda para el conductor puede ser causa de accidentes debidos a la fuerza
centrifuga. Por otra parte, para alcanzar en la curva circular el peralte
(inclinación transversal de la vía en las curvas) requerido a todo lo largo de
ella, debe pasarse del bombeo (inclinación transversal hacia ambos lados del eje
de la vía en la recta) del alineamiento recto a dicho peralte. De estas
consideraciones surge la necesidad de emplear un alineamiento de transición
entre los alineamientos rectos y curvos de una carretera, a través del cual la
curvatura pase gradualmente desde cero hasta el valor finito de la curva
circular, a la vez que la inclinación transversal de la calzada pase también
paulatinamente desde el bombeo al peralte. En las carreteras modernas, la
transición es un elemento de tanta importancia como el círculo y la recta. Su
uso se hace obligatorio para evitar ópticas de los bordes de la vía, a la vez de
la necesidad de adaptar el trazado a la configuración del terreno al
comportamiento usual que la mayoría de los conductores induce a su empleo.
Diversos procedimientos se han utilizado para efectuar la transición de la
curvatura entre los alineamientos rectos y circulares. Es así que el enlace de
dos alineamientos rectos se puede realizar mediante el uso del arco de circulo
de radio R precedido y seguido por una curva de transición de radio variable, o
utilizando las curvas de transición sin arco de círculos intermedios. Cualquiera
que sea el procedimiento que se seleccione para realizar la transición, esta
debe satisfacer los requerimientos exigidos por la dinámica del movimiento, la
maniobrabilidad del vehículo, el confort del conductor y la geometría del
trazado.
LA CLOTOIDE COMO CURVA DE
TRANSICIÓN. Numerosas curvas satisfacen los requerimientos de
regulación citados, a través de una variación uniforme de la curvatura deberá
ser proporcional a algún elemento de la curva de transición. Entre las curvas de
transición más frecuentemente empleadas pueden citarse la espiral de Cornu o
Clotoide, el óvalo, la lemniscata de Bernoulli, la parábola cúbica, etc. De
todas estas, la más ampliamente utilizada en carreteras es la Clotoide; su forma
se ajusta a la de la trayectoria recorrida por un vehículo que viaja a velocidad
constante y cuyo volante es accionado en forma uniforme. La Clotoide fue
analizada en el año de 1860 por Maxvon Leber, e introducida en la práctica de la
ingeniería por L. Oerly en el año 1937. (Articulo enviado por:
Yarim Rodríguez, Pais:
México, Email:
yo_sponch@hotmail.com) |