|
Cubo de Rubik. El mundo de la
arquitectura no solamente
abarca grandes creaciones, sino también ideas que aportan al intelecto, el
razonamiento y el sano entretenimiento del ser humano. Y en este caso nos
referimos al cubo de Rubik o cubo mágico, un rompecabezas mecánico creado por el
escultor y arquitecto húngaro Ernö Rubik, en el año 1974. El cubo de Rubik
es un rompecabezas cuyas caras están subdivididas en cuadrados de un mismo
color, que pueden moverse de posición; teniendo como objetivo el colocar todos
los cuadrados de cada cara, con el mismo color. Y lo más interesante es que el
cubo tiene un mecanismo sencillo, y en contraparte, combinaciones muy complejas.

Luego de la producción de la primera serie de cubos, se han lanzado al mercado
muchas imitaciones con un nivel de complejidad aún mayor, aunque con otras
formas, colores y estilos distintos. Y al día de hoy, ya el cubo de Rubik tiene
35 años de haber sido creado. Quién imaginaría que este sencillo “juguete” de
raciocinio iba a tener un impacto tan fuerte. El cubo de Rubik articula las
caras a través de un mecanismo giratorio que se encuentra oculto dentro del
cubo, como una pieza central. El resto de los elementos son visibles: 6 piezas
centrales de cara que definen el color que corresponde a cada cara, 12 piezas
aristas que se encuentran en los bordes y son de dos colores; y 8 piezas
vértices de tres colores.
En cuanto a la parte mecánica, las piezas del primer tipo están fijadas a la
pieza central mediante unos tornillos y permiten únicamente el giro en sus 360
grados. Y esto permite que gire toda una cara, arrastrando con ello todas las
piezas que se encuentran a su alrededor. Finalmente, los otros dos tipos no
tienen más fijación que su propio diseño, y esto permite que giren alrededor de
las primeras. Un dato curioso: Se ha estimado que se han producido más de 350
millones de cubos de Rubik en todo el mundo -aunque a ciencia cierta, algunos de
ellos han podido ser imitaciones-. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
|