|
Dibujo y Proyectos Arquitectónicos.
El Dibujo es parte del diseño de un proyecto, si es aplicado como
herramienta del proyecto logra su plena definición, puede ser descriptivo y
expresivo a la vez. El
dibujo tiene varias etapas, desde el boceto que
en breves líneas sugiere una primera idea funcional y formal, hasta la
descripción pormenorizada de la perspectiva promocional elaborada con lujo de
detalle. El dibujo es de gran ayuda a la hora de elaborar los cortes por
fachada, los cuales facilitan el análisis y selección del sistema edificatorio,
en los planos constructivos de detalle y, por supuesto, en la elaboración de
axonometrías y perspectivas que prefiguran la edificación a lo largo del proceso
de diseño.

La lectura crítica del sitio es el primer actor del proyecto. El dibujo permite
en esta etapa visualizar de antemano la obra en el lugar donde será construida.
Mediante el dibujo se puede representar de manera adecuada el paisaje, su
topografía, la vegetación, los elementos urbanos, con lo cual podemos conocer el
impacto que tendrá el proyecto en dicho entorno. Mediante la utilización de la
perspectiva, el proyectista puede visualizar como se destaca su obra dentro del
entorno colocado, o, adaptarla a las características ya existentes del entorno.
Es de gran ayuda el utilizar perspectivas e isometrías, con el fin de visualizar
en perspectiva tridimensional los espacios vacíos, los entornos, así como la
incidencia de la luz y las sombras provocadas. Este recurso gráfico facilita a
la vez el “armado” plástico del proyecto. El dibujo arquitectónico y
esencialmente la perspectiva, además de lograr el impacto visual y la imagen
atractiva, es un instrumento de análisis formal, y mediante la representación bi
y tridimensional puede describir claramente las características de los
materiales. www.arqhys.com.
|