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Diseñar con capas cobertoras. Las
capas cobertoras son elementos que añadimos a nuestro jardín, que nos brindan
múltiples ventajas, en especial el hecho de que invertimos menos tiempo en
labores como quitar la maleza y regar el jardín. Además de ello protege el
sistema radicular de las plantas, aporta sustancias nutrientes al
suelo, no permite que la
maleza crezca, retiene la humedad, por lo que disminuye la erosión de capa de
tierra vegetal del suelo y en general, mejoran la apariencia del jardín.

Un aspecto de gran importancia es el hecho de que para obtener los resultados
adecuados, la selección del material debe pensarse en relación a su jardín y que
la forma en que se aplique, sea la indicada. Hay dos grupos de capas cobertoras,
que son: orgánicas e inorgánicas. Las capas cobertoras orgánicas, tienen su
origen en fuentes naturales y mientras se descomponen van enriqueciendo el
suelo. Entre ellas se encuentran:
• La composta, un abono orgánico beneficioso para el suelo, la desventaja es que
produce muchas malezas y no es estéticamente agradable, por lo que es preferible
cubrirlo.
• El césped cortado, abundante en la temporada de poda, hay que dejarlo secar
antes de utilizarlo. Es rico en nitrógeno.
• Las hojas, material abundante y eficaz, en especial cuando se han desmenuzado
parcialmente o se descomponen.
• El aserrín, preferiblemente de más de un año, pues el fresco absorbe más
nitrógeno al mezclarse con el suelo.
• Las astillas y virutas, estéticamente agradables. Si no ha envejecido
adecuadamente o no es revuelta con cierta frecuencia, es propensa a contener
toxinas y ácidos que dañan las plantas jóvenes.
• La corteza, es de los materiales de abono orgánico más bonitos. Entre las más
comunes están: el pino, cedro y cipreses. Protegen de la maleza y ayudan a
retener la humedad.
• La paja, caña seca del cereal cosechado. Es ligera y de fácil descomposición.
• El heno, caña de las hierbas, similar a la paja, pero generalmente tienen
semillas. Es nutritiva y eficaz.
• Las agujas de pino, son duraderas y bonitas.
• La tierra vegetal, es un buen corrector del suelo.
• El estiércol, debe estar seco y bien descompuesto, para que no huela mal, pero
no es muy agradable a la vista. Suele tener semillas.
• El papel periódico o los pedacitos de papel, se descomponen rápidamente, se
utilizan en hojas o trizas. Preferible para el huerto que para el jardín.
• Los abonos orgánicos de la zona, subproductos de las granjas o de la
industria, entre ellos las cáscaras de nuez, coco, arroz, semillas de algodón,
etc. Son eficaces y asequibles.
Las capas cobertoras inorgánicas, son las elaboradas por mano del hombre.
Funcionales y regularmente no hay que reemplazarlas, pero en contra no aportan o
devuelven nada al suelo.
• El plástico, calienta el suelo y no permite el paso de aire y agua. Se
incrementa el crecimiento de las plantas por el calor y la humedad retenida. Es
un material sólido, puede ser plástico negro o transparente. Algunas veces
sobrecalienta las raíces por exceso de humedad y en temporadas frías, se puede
congelar. Es adecuado para los huertos.
• El ladrillo o la piedra, muy delicados en cuanto a su apariencia, aunque no
combinan con todos los diseños paisajísticos. Ayudan a controlar la maleza y
algunas veces reflejan el calor hacia las plantas, lo cual es perjudicial.
• La tela de diseño paisajístico, llamada geotextil, ayuda a controlar las
malezas. A través de ella circula el aire y la humedad.
• La cobertura de hule, son trozos de hule, por lo general de llantas
recicladas. Una cobertura limpia, a la que se le suele agregar color para imitar
a la madera. A pesar de que inicialmente es una inversión un poco costosa, es de
gran durabilidad. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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