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Calefacción eléctrica. La calefacción
eléctrica es una buena alternativa para poder lograr la temperatura ideal de la
casa sin tener que utilizar gas, propano o gasoleo, además esta le proporcionará
economía, limpieza y seguridad. Se dice que este tipo de calefacción es
económica, ya que la energía lo es. Pues toda la energía consumida se convierte
en calor, además su conexión a la tarifa en la noche permite al usuario un
ahorro de hasta el 55% del consumo eléctrico. Este tipo de calefacción no
precisa de ningún mantenimiento, y su instalación es rápida y placentera, pues
esta no necesita de tuberías y puede instalarse en todo tipo de estructuras.
Atendiendo a la limpieza, este no representa ninguna amenaza para el medio
ambiente, ya que no utiliza ningún tipo de combustible y tampoco produce gases
ni olores.
Ahora bien en razón de seguridad esta no necesita tanques, depósitos o
dispositivos capaces de proporcionar escapes o filtraciones. Otro punto es que
no existe riesgo de explosión y por ultimo es la energía con menor tasa de
incidencias en el suministro. Se pueden distinguir tres tipos principales de
sistemas de calefacción eléctrica que son: Calefacción directa: estos son una
buena alternativa para lograr un hogar cálido sin ningún tipo de obra. Se trata
de sistemas que utilizan la electricidad para generar y emitir el calor de forma
inmediata y simultánea, estas no requiere obras de instalación, son silenciosos
y funcionan automáticamente, este sistema permite obtener al instante la
temperatura deseada mediante un termostato que incorpora el aparato. Calefacción
por acumulación: estos consumen energía eléctrica para producir y almacenar
calor durante la noche, en un máximo de ocho horas, aportan el calor a lo largo
del día, a medida que las necesidades de calefacción lo requieren, o sea, que
estos equipos de calefacción generan el calor almacenándolo temporalmente para
su posterior uso. Calefacción mixta: este tipo de calefacción posee las
características del sistema de calefacción mixto y el de calefacción directa.
Por Rocio I. Volquez, para
www.arqhys.com.
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