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Estadio
Olímpico Universitario. Recinto deportivo de usos múltiples
catalogado por la UNESCO como Patrimonio cultural de la Humanidad, como parte
integrante del Primer Circuito Universitario de la Ciudad Universitaria de la
UNAM, el 28 de junio de 2007. Ubicado en la Ciudad de México, perteneciente a la
Universidad Nacional Autónoma de México, con una capacidad de 66,000
espectadores, considerado el segundo estadio más grande de México después del
Estadio Azteca en la
ciudad de México. Bajo la intención de crear un
estadio con el concepto formal de un sombrero del charro mexicano, los
arquitectos Augusto Pérez, Raúl Salinas Moro y Jorge Bravo, presentan la
propuesta que da forma al estadio olímpico universitario. El 7 de agosto de 1950
se colocó la primera piedra de este recinto deportivo ubicado en una hondonada
situada en el Pedregal de San Ángel. La ceremonia inaugural fue encabezada por
el presidente de México Miguel Alemán Valdés y el rector de la UNAM Luis Garrido
Díaz el 20 de noviembre de 1952 por motivo de la inauguración del conjunto
arquitectónico de la ciudad universitaria de México.
Es la casa de los Pumas de la UNAM (Fútbol y fútbol americano colegial) que
obtuvieron su primera victoria en casa sobre los burros blancos del IPN, con un
marcador de 20-19, a escasos días de la inauguración del recinto, en el clásico
universitario de football americano. En su haber ostenta diversos eventos
deportivos de envergadura que lo ha escogido como sede, tal es el caso de los
Juegos Olímpicos de 1968 que lo escogió como sede principal, así como el
Campeonato Mundial de Futbol de 1986, los Juegos Panamericanos de 1955 y 1975,
los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1954 y 1991 así como la Universiada
de 1979. Un mural denominado "La Universidad, la familia mexicana, la paz y la
juventud deportista" se exhibe en el lateral este del Estadio Olímpico
Universitario obra del artista Diego Rivera en el que se muestra el escudo
universitario, con el cóndor y el águila sobre un nopal formados por piedras de
colores naturales en la técnica de relieve. Bajo las alas extendidas del águila
el artista colocó tres figuras que representan a la familia: el padre y la madre
entregando la paloma de la paz a su hijo. Dos figuras de enorme tamaño que
corresponden a unos atletas, hombre y mujer se encuentran en los extremos
encendiendo la antorcha del fuego olímpico. La composición se complementa en la
parte inferior con la imagen simbólica del dios prehispánico Quetzalcóatl, una
gran serpiente emplumada.
En el deseo del artista se encontraba la intención de cubrir todas las fachadas
exteriores del estadio con piezas de arte semejantes al mural "La Universidad,
la familia mexicana, la paz y la juventud deportista", deseo que se vio
tronchado unto con su vida al sobrevenir su muerte antes de poder realizarlo.
Con motivo de los XIX juegos olímpicos celebrados en la ciudad de México en 1968
el proyecto original fue remodelado sin modificaciones sustanciales. La forma
asimétrica de las graderías del estadio -con el lado poniente más desarrollada-
acentúa el final de la composición del proyecto en conjunto de la ciudad
universitaria, que remata así su eje principal; la gradería más próxima a la
avenida insurgentes, enfatiza el sentido de liga del estadio hacia el resto del
conjunto. La composición arquitectónica del proyecto se ve acentuada por una
marcada asimetría en las gradas, que se aprecia con mayor desarrollo hacia el
lado poniente en el conjunto de la ciudad universitaria que remata así su eje
principal; la gradería más próxima a la avenida insurgentes, enfatiza el sentido
de unidad del estadio hacia el resto del conjunto arquitectonico. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com.
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